Cuando recibí el llamado a formar parte de esta Jornada, hacia poco que nos habíamos enterado de la llegada de Ramiro a nuestra Familia.. Con muchos miedos e inseguridades por el cambio que estábamos pasando, decidimos decirle Si a este llamado que Dios nos hacia esta vez como familia, fue una entrega de los tres..
Tenia que elegir el Lema que nos acompañaría durante esta preparación y finalmente en la Jornada y por supuesto una Patrona.. No dude en que María de alguna forma iba a formar parte de alguno de ellos, pero aun no podía decidirme..
Después de mucha Oración supe que la Mater tenia que ser nuestra Protectora, como Madre es mi ejemplo y que mas en esta etapa que aprender de la entrega de ella para que este servicio sea plena entrega a Dios como fue su Si fiel.. María Tres Veces Admirable, me enamoró con su mirada hacia ya un tiempo atrás, entonces decidí que fuera ella quien nos acompañe ya que es Madre, Reina y Victoriosa.
Cuando pensaba en el Lema, quería que hablara de la entrega que debemos tener hacia Dios, es así como resonaban en mi corazón las palabras que alguna vez escuché en una Misa y que luego de ese día pasaron a ser un lema para mi vida.. Frente a los miedos que tenia a como iba a llevar esta Jornada junto con mi embarazo, me entregue plenamente a Dios pues sabia que si EL me llamaba nada malo podía pasar, nada que con Fe no pueda sobrellevar..
El lema es del Evangelio de San Marcos, cuenta la resurrección de la hija de Jairo, Jesús estaba en la orilla y se le acerca una multitud, aparece uno de los jefes de la sinagoga, Jairo, y le ruega por su hija que estaba muriendo, Jesús se va con el, la gente le decía a Jairo que porque había molestado al maestro si su hija ya estaba muerta, Jesús sin tener en cuenta esto le dijo: NO TEMAS; BASTA QUE CREAS..
Es así como el Lema nos acompañó y resonaba diariamente en nuestros corazones, y nos daba fuerza frente a cada día.. Resucitando nuestras vidas..
Sabemos que es Cristo quien nos da las fuerzas que necesitamos para caminar y poder ser esa MUJER, CRISTIANA, SANTA Y APOSTOL, y que frente a cada piedra que encontremos en nuestro 4to día Dios nos regalo la Gracia de contar con El…
Que Madre Tres veces admirable, nos acompañe siempre en nuestro 4to día, siendo un ejemplo firme a seguir, sabiendo que quien Cree en Dios todo lo puede.. Que resuene este Lema en tu corazón como lo hizo en el Equipo y en las Jornadistas de la XLI y que al repetirlo puedas sentir que Dios te lleva en la palma de tu mano..
Jornadistas y Jornada XLI… “NO TEMAS, BASTA QUE CREAS”
DE COLORES! Sole Palomba. Jor XXX.
Mostrando entradas con la etiqueta María. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María. Mostrar todas las entradas
29 de diciembre de 2011
12 de diciembre de 2011
Ella, la Inmaculada..
"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..." (Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854).
La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su concepción.
Cuando hablamos del dogma de la Inmaculada Concepción no nos referimos a la concepción de Jesús quién, claro está, también fue concebido sin pecado. El dogma declara que María quedó preservada de toda carencia de gracia santificante desde que fue concebida en el vientre de su madre Santa Ana. Es decir María es la "llena de gracia" desde su concepción.
La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María tiene un llamado para nosotros:
1-Nos llama a la purificación. Ser puros para que Jesús resida en nosotros.
2-Nos llama a la consagración al Corazón Inmaculado de María,lugar seguro para alcanzar conocimiento perfecto de Cristo y camino seguro para ser llenos del Espíritu Santo.
"Con la Inmaculada Concepción de María comenzó la gran obra de la Redención, que tuvo lugar con la sangre preciosa de Cristo. En Él toda persona está llamada a realizarse en plenitud hasta la perfección de la santidad" Juan Pablo II, 5-XII-2003.
De Colores!
Dani. Jor 31.
La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su concepción.
Cuando hablamos del dogma de la Inmaculada Concepción no nos referimos a la concepción de Jesús quién, claro está, también fue concebido sin pecado. El dogma declara que María quedó preservada de toda carencia de gracia santificante desde que fue concebida en el vientre de su madre Santa Ana. Es decir María es la "llena de gracia" desde su concepción.
La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María tiene un llamado para nosotros:
1-Nos llama a la purificación. Ser puros para que Jesús resida en nosotros.
2-Nos llama a la consagración al Corazón Inmaculado de María,lugar seguro para alcanzar conocimiento perfecto de Cristo y camino seguro para ser llenos del Espíritu Santo.
"Con la Inmaculada Concepción de María comenzó la gran obra de la Redención, que tuvo lugar con la sangre preciosa de Cristo. En Él toda persona está llamada a realizarse en plenitud hasta la perfección de la santidad" Juan Pablo II, 5-XII-2003.
Santísima Virgen,
yo creo y confieso vuestra Santa e Inmaculada Concepción pura y sin mancha.
¡Oh Purísima Virgen!,
por vuestra pureza virginal,
vuestra Inmaculada Concepción y vuestra gloriosa cualidad de Madre de Dios,
alcanzadme de vuestro amado Hijo la humildad,
la caridad, una gran pureza de corazón, de cuerpo y de espíritu,
una santa perseverancia en el bien,
el don de oración,
una buena vida y una santa muerte.
Amén.
De Colores!
Dani. Jor 31.
8 de diciembre de 2011
La Inmaculada Concepción de María..

Cada 8 de diciembre, la Iglesia celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir desde el instante en que María comenzó la vida humana.
El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX proclamó este dogma: <<...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles...>> (Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)
María es la llena de gracia, del griego kecharitomene que significa una particular abundancia de gracia, es un estado sobrenatural en el que el alma está unida con el mismo Dios. María como la Mujer esperada en el Protoevangelio (Gn. 3, 15) se mantiene en enemistad con la serpiente porque es llena de gracia.
Las devociones a la Inmaculada Virgen María son numerosas, y entre sus devotos destacan santos como San Francisco de Asís y San Agustín. Además la devoción a la Concepción Inmaculada de María fue llevada a toda la Iglesia de Occidente por el Papa Sixto IV, en 1483.
El camino para la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María fue trazado por el franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen María hizo esta petición: "Dignare me laudare te: Virgo Sacrata" (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).
Y luego el franciscano hizo estos cuestionamientos:
1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original?
Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.
2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original?
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.
3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace?
Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.
Entonces Scotto exclamó:
Luego
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.
La Virgen María es Inmaculada gracias a Cristo su hijo, puesto que Él iba a nacer de su seno es que Dios la hizo Inmaculada para que tenga un vientre puro donde encarnarse. Ahí se demuestra cómo Jesús es Salvador en la guarda de Dios con María y la omnipotencia del Padre se revela como la causa de este don. Así, María nunca se inclinó ante las concupiscencias y su grandeza demuestra que como ser humano era libre pero nunca ofendió a Dios y así no perdió la enorme gracia que Él le otorgó.
La Inmaculada Virgen María nos muestra la necesidad de tener un corazón puro para que el Señor Jesús pueda vivir en nuestro interior y de ahí naciese la Salvación. Y consagrarnos a ella nos lleva a que nuestra plegaria sea el medio por el cual se nos revele Jesucristo plenamente y nos lleve al camino por el cual seremos colmados por el Espíritu Santo.
El 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX proclamó este dogma: <<...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles...>> (Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)
María es la llena de gracia, del griego kecharitomene que significa una particular abundancia de gracia, es un estado sobrenatural en el que el alma está unida con el mismo Dios. María como la Mujer esperada en el Protoevangelio (Gn. 3, 15) se mantiene en enemistad con la serpiente porque es llena de gracia.
Las devociones a la Inmaculada Virgen María son numerosas, y entre sus devotos destacan santos como San Francisco de Asís y San Agustín. Además la devoción a la Concepción Inmaculada de María fue llevada a toda la Iglesia de Occidente por el Papa Sixto IV, en 1483.
El camino para la definición dogmática de la Concepción Inmaculada de María fue trazado por el franciscano Duns Scotto. Se dice que al encontrarse frente a una estatua de la Virgen María hizo esta petición: "Dignare me laudare te: Virgo Sacrata" (Oh Virgen sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de Ti).
Y luego el franciscano hizo estos cuestionamientos:
1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original?
Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso, para Él.
2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original?
Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.
3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace?
Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.
Entonces Scotto exclamó:
Luego
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace.
La Virgen María es Inmaculada gracias a Cristo su hijo, puesto que Él iba a nacer de su seno es que Dios la hizo Inmaculada para que tenga un vientre puro donde encarnarse. Ahí se demuestra cómo Jesús es Salvador en la guarda de Dios con María y la omnipotencia del Padre se revela como la causa de este don. Así, María nunca se inclinó ante las concupiscencias y su grandeza demuestra que como ser humano era libre pero nunca ofendió a Dios y así no perdió la enorme gracia que Él le otorgó.
La Inmaculada Virgen María nos muestra la necesidad de tener un corazón puro para que el Señor Jesús pueda vivir en nuestro interior y de ahí naciese la Salvación. Y consagrarnos a ella nos lleva a que nuestra plegaria sea el medio por el cual se nos revele Jesucristo plenamente y nos lleve al camino por el cual seremos colmados por el Espíritu Santo.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
16 de octubre de 2011
15 de octubre de 2011
Simbolismo y milagros de N. S. del Pilar..

Numerosos milagros de la Virgen.
En 1438 se escribió un Libro de milagros atribuidos a la Virgen del Pilar, que contribuyó al fomento de la devoción hasta el punto de que, el rey Fernando el católico dijo: "creemos que ninguno de los católicos de occidente ignora que en la ciudad de Zaragoza hay un templo de admirable devoción sagrada y antiquísima, dedicado a la Sta.y Purísima Virgen y Madre de Dios, Sta. María del Pilar, que resplandece con innumerables y continuos milagros".
El Gran milagro del Cojo de Calanda (1640) Se trata de un hombre a quien le amputaron una pierna. Un día años mas tarde, mientras soñaba que visitaba la basílica de la Virgen del Pilar, la pierna volvió a su sitio. Era la misma pierna que había perdido. Miles de personas fueron testigos y en la pared derecha de la basílica hay un cuadro recordando este milagro.
El Papa Clemente XII señaló la fecha del 12 de octubre para la festividad particular de la Virgen del Pilar, pero ya desde siglos antes, en todas las iglesias de España y entre los pueblos sujetos al rey católico , se celebraba la dicha de haber tenido a la Madre de Dios en su región, cuando todavía vivía en carne mortal.
Tres rasgos peculiares que caracterizan a la Virgen del Pilar y la distinguen de las otras:
1- Se trata de una venida extraordinaria de la Virgen durante su vida mortal. A diferencia de las otras apariciones la Virgen viene cuando todavía vive en Palestina: ¨Con ninguna nación hizo cosa semejante", cantará con razón la liturgia del 2 de enero, fiesta de la Venida de la Virgen.
2- La Columna o Pilar que la misma Señora trajo para que, sobre él se construyera la primera capilla que, de hecho, sería el primer Templo Mariano de toda la Cristiandad.
3- La vinculación de la tradición pilarista con la tradición jacobea (del Santuario de Santiago de Compostela). Por ello, Zaragoza y Compostela, el Pilar y Santiago, han constituido dos ejes fundamentales, en torno a los cuales ha girado durante siglos la espiritualidad de la patria española.
Simbolismo del pilar.
El pilar o columna: la idea de la solidez del edificio-iglesia con la de la firmeza de la columna-confianza en la protección de María.
La columna es símbolo del conducto que une el cielo y la tierra, "manifestación de la potencia de Dios en el hombre y la potencia del hombre bajo la influencia de Dios". Es soporte de los sagrado, soporte de la vida cotidiana. María, la puerta del cielo, la escala de Jacob, ha sido la mujer escogida por Dios para venir a nuestro mundo. En ella la tierra y el cielo se han unido en Jesucristo.
Las columnas garantizan la solidez del edificio, sea arquitectónico o social. Quebrantarlas es amenazar el edificio entero. La columna es la primera piedra del templo, que se desarrolla a su alrededor; es el eje de la construcción que liga entre si los diferentes niveles. María es también la primera piedra de la Iglesia, el templo de Dios; en torno a ella, lo mismo que los apóstoles reunidos el día de pentecostés, va creciendo el pueblo de Dios; la fe y la esperanza de la Virgen alientan a los cristianos en su esfuerzo por edificar el reino de Dios.
Vemos en Ex 13, 21-22, que una columna de fuego por la noche acompañaba al pueblo de Israel peregrino en el desierto, dirigiendo su itinerario.
En la Virgen del Pilar el pueblo ve simbolizada "la presencia de Dios, una presencia activa que, guía al pueblo de elegido a través de las emboscadas de la ruta".
Liturgia Eucarística del Pilar:
Los textos utilizados son: en la primera lectura, 1 Crónicas 15, donde se recuerda a la Virgen simbolizada por el arca de la alianza, la presencia de Dios en medio de su pueblo, a través de María, lo cual es gozo para la Iglesia. La segunda lectura (Hc 1, 12-14) y el evangelio (Lc. 11, 272-28) nos hablan también de la presencia de la Virgen en la iglesia y de las alabanzas que el pueblo le tributa. El prefacio celebra las maravillas que Dios ha realizado en María, "esperanza de los fieles y gozo de todo nuestro pueblo". Durante la oración colecta se pide por intercesión de la Virgen "fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor", así como en la oración de las ofrendas, donde se muestra el deseo de "permanecer firmes en la fe".
Antífona de entrada: se piensa en la Virgen como "la columna que guiaba y sostenía día y noche al pueblo en el desierto", y en el salmo responsorial se recuerda "el Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado".
En el aleluya: "afianzó mis pies sobre la roca y me puso en la boca una cántico nuevo".
Domina en la liturgia la idea de la presencia de María en la Iglesia y de la firmeza que su intercesión y su devoción procura al pueblo de Dios.
El día 12 de octubre de 1492, precisamente cuando las tres carabelas de Cristóbal Colon avistaban las desconocidas tierras de América, al otro lado del Atlántico, los devotos de la Virgen del Pilar cantaban alabanzas a la Madre de Dios en su santuario de Zaragoza, pues ese mismo día, conocido hoy como el Día de la Raza, era ya el día de la Virgen del Pilar.
La Basílica de la Virgen del Pilar es la mas extraordinaria que tiene España como prueba de una antiquísima y profunda devoción por la Santísima Virgen María. Esa gran basílica mariana con sus once cúpulas y sus cuatro campanarios es famosa en el mundo entero, puesto que en el año 40 AD se apareció ahí la Madre de Dios al Apóstol Santiago. La Virgen vino mientras aún vivía en la tierra. Es decir apareció en carne mortal. Desde entonces, a través de los siglos, ha mostrado su protección especial con repetidas gracias, milagros y portentos, ganándose la piedad de los españoles, que le tributan culto con gran devoción.
El interior de la Basílica es de una gran belleza y una serena grandiosidad. Toda la traza del templo está acomodada a la idea, siempre defendida por el Cabildo del Pilar, de no mover de su sitio la Sagrada Columna de la Virgen.
La Basílica de Nuestra Señora del Pilar es visitada por millares de personas cada día. Son los hijos que vienen a rezarle a su madre quien nunca los abandona.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
En 1438 se escribió un Libro de milagros atribuidos a la Virgen del Pilar, que contribuyó al fomento de la devoción hasta el punto de que, el rey Fernando el católico dijo: "creemos que ninguno de los católicos de occidente ignora que en la ciudad de Zaragoza hay un templo de admirable devoción sagrada y antiquísima, dedicado a la Sta.y Purísima Virgen y Madre de Dios, Sta. María del Pilar, que resplandece con innumerables y continuos milagros".
El Gran milagro del Cojo de Calanda (1640) Se trata de un hombre a quien le amputaron una pierna. Un día años mas tarde, mientras soñaba que visitaba la basílica de la Virgen del Pilar, la pierna volvió a su sitio. Era la misma pierna que había perdido. Miles de personas fueron testigos y en la pared derecha de la basílica hay un cuadro recordando este milagro.
El Papa Clemente XII señaló la fecha del 12 de octubre para la festividad particular de la Virgen del Pilar, pero ya desde siglos antes, en todas las iglesias de España y entre los pueblos sujetos al rey católico , se celebraba la dicha de haber tenido a la Madre de Dios en su región, cuando todavía vivía en carne mortal.
Tres rasgos peculiares que caracterizan a la Virgen del Pilar y la distinguen de las otras:
1- Se trata de una venida extraordinaria de la Virgen durante su vida mortal. A diferencia de las otras apariciones la Virgen viene cuando todavía vive en Palestina: ¨Con ninguna nación hizo cosa semejante", cantará con razón la liturgia del 2 de enero, fiesta de la Venida de la Virgen.
2- La Columna o Pilar que la misma Señora trajo para que, sobre él se construyera la primera capilla que, de hecho, sería el primer Templo Mariano de toda la Cristiandad.
3- La vinculación de la tradición pilarista con la tradición jacobea (del Santuario de Santiago de Compostela). Por ello, Zaragoza y Compostela, el Pilar y Santiago, han constituido dos ejes fundamentales, en torno a los cuales ha girado durante siglos la espiritualidad de la patria española.
Simbolismo del pilar.
El pilar o columna: la idea de la solidez del edificio-iglesia con la de la firmeza de la columna-confianza en la protección de María.
La columna es símbolo del conducto que une el cielo y la tierra, "manifestación de la potencia de Dios en el hombre y la potencia del hombre bajo la influencia de Dios". Es soporte de los sagrado, soporte de la vida cotidiana. María, la puerta del cielo, la escala de Jacob, ha sido la mujer escogida por Dios para venir a nuestro mundo. En ella la tierra y el cielo se han unido en Jesucristo.
Las columnas garantizan la solidez del edificio, sea arquitectónico o social. Quebrantarlas es amenazar el edificio entero. La columna es la primera piedra del templo, que se desarrolla a su alrededor; es el eje de la construcción que liga entre si los diferentes niveles. María es también la primera piedra de la Iglesia, el templo de Dios; en torno a ella, lo mismo que los apóstoles reunidos el día de pentecostés, va creciendo el pueblo de Dios; la fe y la esperanza de la Virgen alientan a los cristianos en su esfuerzo por edificar el reino de Dios.
Vemos en Ex 13, 21-22, que una columna de fuego por la noche acompañaba al pueblo de Israel peregrino en el desierto, dirigiendo su itinerario.
En la Virgen del Pilar el pueblo ve simbolizada "la presencia de Dios, una presencia activa que, guía al pueblo de elegido a través de las emboscadas de la ruta".
Liturgia Eucarística del Pilar:
Los textos utilizados son: en la primera lectura, 1 Crónicas 15, donde se recuerda a la Virgen simbolizada por el arca de la alianza, la presencia de Dios en medio de su pueblo, a través de María, lo cual es gozo para la Iglesia. La segunda lectura (Hc 1, 12-14) y el evangelio (Lc. 11, 272-28) nos hablan también de la presencia de la Virgen en la iglesia y de las alabanzas que el pueblo le tributa. El prefacio celebra las maravillas que Dios ha realizado en María, "esperanza de los fieles y gozo de todo nuestro pueblo". Durante la oración colecta se pide por intercesión de la Virgen "fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor", así como en la oración de las ofrendas, donde se muestra el deseo de "permanecer firmes en la fe".
Antífona de entrada: se piensa en la Virgen como "la columna que guiaba y sostenía día y noche al pueblo en el desierto", y en el salmo responsorial se recuerda "el Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado".
En el aleluya: "afianzó mis pies sobre la roca y me puso en la boca una cántico nuevo".
Domina en la liturgia la idea de la presencia de María en la Iglesia y de la firmeza que su intercesión y su devoción procura al pueblo de Dios.
El día 12 de octubre de 1492, precisamente cuando las tres carabelas de Cristóbal Colon avistaban las desconocidas tierras de América, al otro lado del Atlántico, los devotos de la Virgen del Pilar cantaban alabanzas a la Madre de Dios en su santuario de Zaragoza, pues ese mismo día, conocido hoy como el Día de la Raza, era ya el día de la Virgen del Pilar.
La Basílica de la Virgen del Pilar es la mas extraordinaria que tiene España como prueba de una antiquísima y profunda devoción por la Santísima Virgen María. Esa gran basílica mariana con sus once cúpulas y sus cuatro campanarios es famosa en el mundo entero, puesto que en el año 40 AD se apareció ahí la Madre de Dios al Apóstol Santiago. La Virgen vino mientras aún vivía en la tierra. Es decir apareció en carne mortal. Desde entonces, a través de los siglos, ha mostrado su protección especial con repetidas gracias, milagros y portentos, ganándose la piedad de los españoles, que le tributan culto con gran devoción.
El interior de la Basílica es de una gran belleza y una serena grandiosidad. Toda la traza del templo está acomodada a la idea, siempre defendida por el Cabildo del Pilar, de no mover de su sitio la Sagrada Columna de la Virgen.
La Basílica de Nuestra Señora del Pilar es visitada por millares de personas cada día. Son los hijos que vienen a rezarle a su madre quien nunca los abandona.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
14 de octubre de 2011
Basilica de Nuestra Señora del Pilar..

Al principio del siglo XVI, el arzobispo Alonso de Aragón, hijo del rey católico, transformó en estilo gótico la iglesia anterior, erigida en el lugar mismo de la aparición de la Virgen, que quedó así incluida desde entonces dentro del templo; el lugar mas sagrado de esta capilla lo constituía y lo sigue constituyendo el que ocupa la santa columna, su mas preciada reliquia, en la que se asienta la imagen de la Virgen.
Por la necesidad que se vio de cobijar a las inmensas muchedumbres de peregrinos y poder atender mejor a los numerosos asistentes en los actos de culto, en 1681 se puso la primera piedra del nuevo templo, donde se incluyó también la santa capilla, conservando intacto el lugar de asentamiento de la columna de la Virgen. En 1872 se concluyeron las diversas capillas y cúpulas, mas tarde se añadirán las cuatro torres, la última se concluyó en 1961.
Los sitios de Zaragoza, (1808) durante la guerra de independencia, dieron notoriedad a la devoción de la Virgen del Pilar. Junto a su manto se reunía el pueblo buscando en ella protección y aliento; se le representaba velando el sueño de los soldados y se le nombró: "capitana de la tropa aragonesa". Un siglo mas tarde en 1908, la devoción a la Virgen del Pilar, afianzo su dimensión hispánica con el tributo que se le ofreció de todas las banderas de las naciones hispanoamericanas, que cuelgan actualmente en los muros del Pilar.
El Papa Juan Pablo II en 1984, al hacer escala en su viaje a Santo Domingo para iniciar la conmemoración del descubrimiento de América, reconoció a la Virgen del Pilar como "patrona de la hispanidad".
No nos podemos olvidar la importancia que tuvo en aumentar la devoción a la Virgen del Pilar, la guerra civil de 1936-1939. Las tres bombas que cayeron sobre el templo no estallaron y muchos vieron en este hecho un signo de la especial protección de la Virgen sobre las tropas nacionalistas. De toda España acudían peregrinos a pie a dar gracias a la Virgen por haberlos librado de los peligros de la guerra.
Actividades en el Santuario del Pilar: Misas, confesiones, rezo del Santo Rosario en la capilla de la Virgen, paso de los niños (a la Virgen del Pilar) y museo pilarista.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
Por la necesidad que se vio de cobijar a las inmensas muchedumbres de peregrinos y poder atender mejor a los numerosos asistentes en los actos de culto, en 1681 se puso la primera piedra del nuevo templo, donde se incluyó también la santa capilla, conservando intacto el lugar de asentamiento de la columna de la Virgen. En 1872 se concluyeron las diversas capillas y cúpulas, mas tarde se añadirán las cuatro torres, la última se concluyó en 1961.
Los sitios de Zaragoza, (1808) durante la guerra de independencia, dieron notoriedad a la devoción de la Virgen del Pilar. Junto a su manto se reunía el pueblo buscando en ella protección y aliento; se le representaba velando el sueño de los soldados y se le nombró: "capitana de la tropa aragonesa". Un siglo mas tarde en 1908, la devoción a la Virgen del Pilar, afianzo su dimensión hispánica con el tributo que se le ofreció de todas las banderas de las naciones hispanoamericanas, que cuelgan actualmente en los muros del Pilar.
El Papa Juan Pablo II en 1984, al hacer escala en su viaje a Santo Domingo para iniciar la conmemoración del descubrimiento de América, reconoció a la Virgen del Pilar como "patrona de la hispanidad".
No nos podemos olvidar la importancia que tuvo en aumentar la devoción a la Virgen del Pilar, la guerra civil de 1936-1939. Las tres bombas que cayeron sobre el templo no estallaron y muchos vieron en este hecho un signo de la especial protección de la Virgen sobre las tropas nacionalistas. De toda España acudían peregrinos a pie a dar gracias a la Virgen por haberlos librado de los peligros de la guerra.
Actividades en el Santuario del Pilar: Misas, confesiones, rezo del Santo Rosario en la capilla de la Virgen, paso de los niños (a la Virgen del Pilar) y museo pilarista.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
12 de octubre de 2011
Nuestra Señora del Pilar..

Según una venerada tradición, la Santísima Virgen María se manifestó en Zaragoza sobre una columna o pilar, signo visible de su presencia. Esta tradición encontró su expresión cultual en la misa y en el Oficio que, para toda España, decretó Clemente XII. Pío VII elevó la categoría litúrgica de la fiesta. Pío XII otorgó a todas las naciones sudamericanas la posibilidad de celebrar la misma misa que se celebraba en España.
Historia de la Virgen del Pilar.
La tradición, tal como ha surgido de unos documentos del siglo XIII que se conservan en la catedral de Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los apóstoles, fortalecidos con el Espíritu Santo, predicaban el Evangelio. Se dice que, por entonces (40 AD), el Apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan e hijo de Zebedeo, predicaba en España. Aquellas tierras no habían recibido el evangelio, por lo que se encontraban atadas al paganismo. Santiago obtuvo la bendición de la Santísima Virgen para su misión.
Los documentos dicen textualmente que Santiago, "pasando por Asturias, llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón, el territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro. Allí predicó Santiago muchos días y, entre los muchos convertidos eligió como acompañantes a ocho hombres, con los cuales trataba de día del reino de Dios, y por la noche, recorría las riberas para tomar algún descanso".
En la noche del 2 de enero del año 40, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando "oyó voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol". La Santísima Virgen, que aún vivía en carne mortal, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que "permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio".
Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, con el concurso de los conversos, la obra se puso en marcha con rapidez. Pero antes que estuviese terminada la Iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresarse a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen Santísima.
Muchos historiadores e investigadores defienden esta tradición y aducen que hay una serie de monumentos y testimonios que demuestran la existencia de una iglesia dedicada a la Virgen de Zaragoza. El mas antiguo de estos testimonios es el famoso sarcófago de Santa Engracia, que se conserva en Zaragoza desde el siglo IV, cuando la santa fue martirizada. El sarcófago representa, en un bajo relieve, el descenso de la Virgen de los cielos para aparecerse al Apóstol Santiago.
Asimismo, hacia el año 835, un monje de San Germán de París, llamado Almoino, redactó unos escritos en los que habla de la Iglesia de la Virgen María de Zaragoza, "donde había servido en el siglo III el gran mártir San Vicente", cuyos restos fueron depositados por el obispo de Zaragoza, en la iglesia de la Virgen María. También está atestiguado que antes de la ocupación musulmana de Zaragoza (714) había allí un templo dedicado a la Virgen.
La devoción del pueblo por la Virgen del Pilar se halla tan arraigada entre los españoles y desde épocas tan remotas, que la Santa Sede permitió el establecimiento del Oficio del Pilar en el que se consigna la aparición de la Virgen del Pilar como "una antigua y piadosa creencia".
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
Historia de la Virgen del Pilar.
La tradición, tal como ha surgido de unos documentos del siglo XIII que se conservan en la catedral de Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los apóstoles, fortalecidos con el Espíritu Santo, predicaban el Evangelio. Se dice que, por entonces (40 AD), el Apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan e hijo de Zebedeo, predicaba en España. Aquellas tierras no habían recibido el evangelio, por lo que se encontraban atadas al paganismo. Santiago obtuvo la bendición de la Santísima Virgen para su misión.
Los documentos dicen textualmente que Santiago, "pasando por Asturias, llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón, el territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro. Allí predicó Santiago muchos días y, entre los muchos convertidos eligió como acompañantes a ocho hombres, con los cuales trataba de día del reino de Dios, y por la noche, recorría las riberas para tomar algún descanso".
En la noche del 2 de enero del año 40, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando "oyó voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol". La Santísima Virgen, que aún vivía en carne mortal, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que "permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio".
Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, con el concurso de los conversos, la obra se puso en marcha con rapidez. Pero antes que estuviese terminada la Iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresarse a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen Santísima.
Muchos historiadores e investigadores defienden esta tradición y aducen que hay una serie de monumentos y testimonios que demuestran la existencia de una iglesia dedicada a la Virgen de Zaragoza. El mas antiguo de estos testimonios es el famoso sarcófago de Santa Engracia, que se conserva en Zaragoza desde el siglo IV, cuando la santa fue martirizada. El sarcófago representa, en un bajo relieve, el descenso de la Virgen de los cielos para aparecerse al Apóstol Santiago.
Asimismo, hacia el año 835, un monje de San Germán de París, llamado Almoino, redactó unos escritos en los que habla de la Iglesia de la Virgen María de Zaragoza, "donde había servido en el siglo III el gran mártir San Vicente", cuyos restos fueron depositados por el obispo de Zaragoza, en la iglesia de la Virgen María. También está atestiguado que antes de la ocupación musulmana de Zaragoza (714) había allí un templo dedicado a la Virgen.
La devoción del pueblo por la Virgen del Pilar se halla tan arraigada entre los españoles y desde épocas tan remotas, que la Santa Sede permitió el establecimiento del Oficio del Pilar en el que se consigna la aparición de la Virgen del Pilar como "una antigua y piadosa creencia".
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
3 de octubre de 2011
Más de un millón de jóvenes peregrinaron hacia Luján..
La enorme participación confirmó el vigor de la caminata. El sábado, a las 19, la policía estimó que "más de 800 mil personas" ya habían pasado por Merlo. Y la afluencia seguía. Una marea humana que unió durante 6 horas los extremos de la marcha.
Fuentes policiales consultadas por VR estimaron anoche que "más 800 mil personas" pasaron hasta las 19 por la plaza central de Merlo y precisaron que seguían llegando "una masa compacta" de peregrinos a esa localidad bonaerense distante a 21 kilómetros de Liniers, desde donde el sábado al mediodía salió la columna principal . "La proyección que hacemos es que serán más de un millón" de personas, indicó un vocero de jefatura distrital de Merlo.
Desde la Comisión Arquidiocesana de Piedad Popular, que organiza la manifestación de fe, no ratificaron ni rectificaron la estimación policial, pero aseguraron que "una vista aérea permite constatar que Liniers y Luján se mantienen conectada durante seis horas por una marea humana".
La columna principal, con la "imagen cabecera" de la Virgen, salió a las 12 del sábado -en medio de vítores y aplausos- de la intersección de las avenidas Rivadavia y General Paz, y llegó a Luján esta madrugada a las 6,47, minutos antes de la misa que presidó el cardenal Jorge Bergoglio en la plaza Belgrano, frente a la basílica.
Allí fueron recibidos por la imagen "original" de Nuestra Señora de Luján, que por primera vez desde 1982 fue sacada a la calle para que sea venerada por los peregrinos, a raíz de que el templo está cerrado temporalmente por refacciones.
"Que la Virgen nos ayude a cuidar la vida en todos sus sentidos, para los que no tienen qué comer, están solos o son víctimas de la trata de personas y las drogas", dijo Mario, uno de hombres que lleva sobre sus hombros la imagen cabecera.
"Que la bronca no nos borre ni la esperanza ni la paciencia. Madre de Luján nuestra esperanza siempre", pidió ante de salir otra mujer que participó con un grupo parroquial.
En tanto, otro grupo de Trenque Lauquen, compuesto por 43 mujeres, entonaba la tradicional canción mariana: "Ven con nosotros a caminar, Santa María ven".
Antes de salir, los peregrinos expresaron las motivaciones que los llevan a caminar 62 kilómetros para pedir y agradecerle a la Virgen patrona de los argentinos.
Juan, de la diócesis de Gualeguaychú, explicó a DyN que es el décimo cuarto año consecutivo que peregrina a Luján y lo hace para pedir "paz, seguridad, amor y por la tranquilidad de la Argentina".
Cecilia, de Neuquén, coincidió en que su intención al caminar es "agradecer y pedir salud, trabajo y por la familia".
"Voy a cumplir la promesa de llegar a Luján, porque mi papá se salvó después de un accidente", dijo Juliana, del barrio porteño de Villa Urquiza, con una bandera argentina en sus hombros.
La expresión de fe popular, considerada la más convocante del país, se enmarcará esta vez en el Año de la Vida dispuesto por la Conferencia Episcopal Argentina ante el avance legislativo de proyectos de ley para despenalizar el aborto. En tanto, los estudiantes del Seminario Metropolitano de Buenos Aires ofrecieron el bautismo a los peregrinos que se encuentren en un camino de formación para recibir este sacramento. Lo hicieron en un puesto instalado en el Puente de los Escudos, donde se cruzan las rutas 7 y 6.
Los peregrinos contaron con una fuerte apoyatura sanitaria y espiritual a lo largo del trayecto, particularmente desde Merlo. Desde allí fueron asistidos por 5 mil voluntarios que se ubicarán en más de 50 puestos sanitarios, además de otros 12 de apoyo y ambulancias.
Fuente: Valores Religiosos.
29 de septiembre de 2011
Madre, ayudanos a cuidar la vida..
Salida: Sábado 1° de octubre de 2011 a las 12.30 hs.
La peregrinación sale de Rivadavia y Gral. Paz, Ciudad de Buenos Aires. La "imágen cabecera" (imágen de Ntra. Sra. de Lujan que es la referente de la peregrinación) parte el sábado 1° de octubre a las 12 hs.
Al ser una peregrinación masiva, mucha gente sale a caminar sola o en pequeños grupos en diversos horarios desde el viernes por la noche. El camino es la Avenida Rivadavia (Ex Ruta Nacional 7) y costea las vías del ex FFCC (Hoy TBA).
Distancias desde Liniers hasta Luján..
Liniers - Morón: 2h 30m
Morón - Merlo: 3h
Merlo - La Reja: 2h 30m
La Reja - Gral. Rodríguez: 3h 30m
Gral. Rodríguez - Luján: 4h 15m
Total Liniers - Luján: 15h 45m
Misas durante la Peregrinación en la Basilica de Luján:
Sábado 1° de octubre: 8, 9, 10, 11, 12.30, 15.30, 17, 19, 20.30, 22, 23.30 hs.
Domingo 2 de octubre: 1, 2.30, 4, 5.30, 7 (Misa presidida por el Cardenal Bergoglio y los Obispos de la región Bs. As.).
Fuente: peregrinacionlujan.org.a
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
26 de septiembre de 2011
Explosión de fe en San Nicolás..
Fuentes eclesiásticas y policiales estimaron que 800 mil personas participaron en la procesión y la misa central, pero que el número de devotos que pasó por la ciudad este fin de semana pudo llegar a un millón. Pedir y agradecer, las motivaciones.
Una multitud, estimada en 800 personas, pidió y agradeció hoy los dones recibidos de María del Rosario de San Nicolás, al cumplirse 28 años de la primera "aparición" de la Virgen a una mujer de condición humilde de esa ciudad bonaerense.
Sin embargo, el sacerdote Carlos Pérez, rector del santuario, consideró que cerca de un millón de personas pasaron este fin de semana por el templo.
Las ceremonias religiosas con el lema "Ahí tienes a tu Madre" se llevaron a cabo en el "campito" de la Virgen donde, según las revelaciones a Gladys Quiroga de Motta, la Virgen quiso que se construyera el santuario.
A las 14.58, la imagen de la Virgen con el Niño Jesús, coronada hace dos años, salió del templo en medio de una lluvia de pétalos de rosas, mientras una marea humana acompañaba su paso con aplausos, exhibía pancartas con su procedencia y agitaba pañuelos y banderines celestes, blancos y rosados.
La imagen mariana junto con otra de San Nicolás de Bari, patrono local, ingresó por un pasillo abierto entre la gente hasta el campito, donde el obispo presidió la misa.
Previo a la celebración eucarística, la multitud improvisó el Feliz Cumpleaños a la Virgen.
En la homilía, el obispo local, monseñor Héctor Cardelli, vinculó su mensaje con el posible debate sobre la despenalización del aborto al asegurar que "el valor supremo de la vida humana es hacer la voluntad de Dios".
"Hoy, 25 de septiembre, hemos venido a este bendito lugar elegido por María. Las motivaciones que nos trajeron hasta aquí pueden ser variadas, cada uno conoce las de su corazón", destacó.
Los festejos centrales en honor de la Virgen comenzaron ayer con la llegada de la peregrinación a pie de jóvenes procedentes de Buenos Aires, y con una marcha de antorchas y con el saludo a María del Rosario de san Nicolás a la hora cero con fuegos de artificios.
En ese marco, Cardelli se dirigió a los jóvenes, instándolos a "ser feliz, hacer el bien y gestar la paz" y a "invertir la vida en algo que valga la pena" y no sólo "en el placer, el poder y la riqueza material".
La Ciudad de María, como se la conoce, se vio desbordada por promesantes que colmaron desde el viernes los hoteles aledaños al templo o se ubicaron en las casas de los nicoleños, que abrieron sus puertas para recibir a los peregrinos.
Los peregrinos expresaron las motivaciones que los llevaron a llegar hasta San Nicolás.
Un grupo de mujeres llegadas de Concordia, y también integrada por uruguayas, coincidieron en expresar que peregrinaron para "agradecer toda la salud que la Virgen nos da".
"Vine a pedir salud y a agradecer por una sobrina mía que al nacer sufrió varios derrames cerebrales y hoy está bien", acotó Nuncia, de la localidad bonaerense de Rafael Calzada.
En tanto, Marcos, de Trenque Lauquén, precisó que estuvo en San Nicolás desde que la Virgen dijo que "iba a haber agua en el campito" donde se construyó el santuario. "Siempre vengo a pedir y agradecer trabajo, salud y sobre todo paz para los argentinos", indicó.
San Nicolás, ubicada a unos 240 km. al noroeste de la Ciudad de Buenos Aires, también se vio invadida por numerosos vendedores ambulantes que aprovecharon la movida para "hacerse el día", en una combinación de comercio pagano y religioso.
Según estudiosos del Vaticano, la Virgen se habría manifestado por primera vez en San Nicolás el 25 de setiembre de 1983, ante Gladys Quiroga de Motta, hoy de 75 años.
De condición humilde, la mujer sigue viviendo en esa misma casa, a 50 metros del lugar donde hoy se encuentra el Santuario.
"Haced valer mis derechos", le habría manifestado la Virgen a Quiroga de Motta, y, a partir de ese momento, se produjeron numerosos mensajes y contactos, según ese testimonio.
Si bien la postura de la Iglesia católica y del Obispado local fue de cautela respecto del denominado "Milagro de San Nicolás", éste despertó una devoción fuerte y en crecimiento constante, que incluso es vista con agrado por la alta jerarquía eclesiástica.
Fuente: VR.
Una multitud, estimada en 800 personas, pidió y agradeció hoy los dones recibidos de María del Rosario de San Nicolás, al cumplirse 28 años de la primera "aparición" de la Virgen a una mujer de condición humilde de esa ciudad bonaerense.
Sin embargo, el sacerdote Carlos Pérez, rector del santuario, consideró que cerca de un millón de personas pasaron este fin de semana por el templo.
Las ceremonias religiosas con el lema "Ahí tienes a tu Madre" se llevaron a cabo en el "campito" de la Virgen donde, según las revelaciones a Gladys Quiroga de Motta, la Virgen quiso que se construyera el santuario.
A las 14.58, la imagen de la Virgen con el Niño Jesús, coronada hace dos años, salió del templo en medio de una lluvia de pétalos de rosas, mientras una marea humana acompañaba su paso con aplausos, exhibía pancartas con su procedencia y agitaba pañuelos y banderines celestes, blancos y rosados.
La imagen mariana junto con otra de San Nicolás de Bari, patrono local, ingresó por un pasillo abierto entre la gente hasta el campito, donde el obispo presidió la misa.
Previo a la celebración eucarística, la multitud improvisó el Feliz Cumpleaños a la Virgen.
En la homilía, el obispo local, monseñor Héctor Cardelli, vinculó su mensaje con el posible debate sobre la despenalización del aborto al asegurar que "el valor supremo de la vida humana es hacer la voluntad de Dios".
"Hoy, 25 de septiembre, hemos venido a este bendito lugar elegido por María. Las motivaciones que nos trajeron hasta aquí pueden ser variadas, cada uno conoce las de su corazón", destacó.
Los festejos centrales en honor de la Virgen comenzaron ayer con la llegada de la peregrinación a pie de jóvenes procedentes de Buenos Aires, y con una marcha de antorchas y con el saludo a María del Rosario de san Nicolás a la hora cero con fuegos de artificios.
En ese marco, Cardelli se dirigió a los jóvenes, instándolos a "ser feliz, hacer el bien y gestar la paz" y a "invertir la vida en algo que valga la pena" y no sólo "en el placer, el poder y la riqueza material".
La Ciudad de María, como se la conoce, se vio desbordada por promesantes que colmaron desde el viernes los hoteles aledaños al templo o se ubicaron en las casas de los nicoleños, que abrieron sus puertas para recibir a los peregrinos.
Los peregrinos expresaron las motivaciones que los llevaron a llegar hasta San Nicolás.
Un grupo de mujeres llegadas de Concordia, y también integrada por uruguayas, coincidieron en expresar que peregrinaron para "agradecer toda la salud que la Virgen nos da".
"Vine a pedir salud y a agradecer por una sobrina mía que al nacer sufrió varios derrames cerebrales y hoy está bien", acotó Nuncia, de la localidad bonaerense de Rafael Calzada.
En tanto, Marcos, de Trenque Lauquén, precisó que estuvo en San Nicolás desde que la Virgen dijo que "iba a haber agua en el campito" donde se construyó el santuario. "Siempre vengo a pedir y agradecer trabajo, salud y sobre todo paz para los argentinos", indicó.
San Nicolás, ubicada a unos 240 km. al noroeste de la Ciudad de Buenos Aires, también se vio invadida por numerosos vendedores ambulantes que aprovecharon la movida para "hacerse el día", en una combinación de comercio pagano y religioso.
Según estudiosos del Vaticano, la Virgen se habría manifestado por primera vez en San Nicolás el 25 de setiembre de 1983, ante Gladys Quiroga de Motta, hoy de 75 años.
De condición humilde, la mujer sigue viviendo en esa misma casa, a 50 metros del lugar donde hoy se encuentra el Santuario.
"Haced valer mis derechos", le habría manifestado la Virgen a Quiroga de Motta, y, a partir de ese momento, se produjeron numerosos mensajes y contactos, según ese testimonio.
Si bien la postura de la Iglesia católica y del Obispado local fue de cautela respecto del denominado "Milagro de San Nicolás", éste despertó una devoción fuerte y en crecimiento constante, que incluso es vista con agrado por la alta jerarquía eclesiástica.
Fuente: VR.
8 de septiembre de 2011
La Natividad de la Santísima Virgen María..
La celebración de la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, es conocida en Oriente desde el siglo VI. Fue fijada el 8 de septiembre, día con el que se abre el año litúrgico bizantino, el cual se cierra con la Dormición, en agosto. En Occidente fue introducida hacia el siglo VII y era celebrada con una procesión-letanía, que terminaba en la Basílica de Santa María la Mayor.
El Evangelio no nos da datos del nacimiento de María, pero hay varias tradiciones. Algunas, considerando a María descendiente de David, señalan su nacimiento en Belén. Otra corriente griega y armenia, señala Nazareth como cuna de María.
Sin embargo, ya en el siglo V existía en Jerusalén el santuario mariano situado junto a los restos de la piscina Probática, o sea, de las ovejas. Debajo de la hermosa iglesia románica, levantada por los cruzados, que aún existe -la Basílica de Santa Ana- se hallan los restos de una basílica bizantina y unas criptas excavadas en la roca que parecen haber formado parte de una vivienda que se ha considerado como la casa natal de la Virgen.Esta tradición, fundada en apócrifos muy antiguos como el llamado Protoevangelio de Santiago (siglo II), se vincula con la convicción expresada por muchos autores acerca de que Joaquín, el padre de María, fuera propietario de rebaños de ovejas. Estos animales eran lavados en dicha piscina antes de ser ofrecidos en el templo.
La fiesta tiene la alegría de un anuncio premesiánico. Es famosa la homilía que pronunció San Juan Damasceno (675-749) un 8 de septiembre en la Basílica de Santa Ana, de la cual extraemos algunos párrafos:
"¡Ea, pueblos todos, hombres de cualquier raza y lugar, de cualquier época y condición, celebremos con alegría la fiesta natalicia del gozo de todo el Universo. Tenemos razones muy válidas para honrar el nacimiento de la Madre de Dios, por medio de la cual todo el género humano ha sido restaurado y la tristeza de la primera madre, Eva, se ha transformado en gozo. Ésta escuchó la sentencia divina: parirás con dolor. A María, por el contrario, se le dijo: Alégrate, llena de gracia!
¡Oh feliz pareja, Joaquín y Ana, a ustedes está obligada toda la creación! Por medio de ustedes, en efecto, la creación ofreció al Creador el mejor de todos los dones, o sea, aquella augusta Madre, la única que fue digna del Creador. ¡Oh felices entrañas de Joaquín, de las que provino una descendencia absolutamente sin mancha!
¡Oh seno glorioso de Ana, en el que poco a poco fue creciendo y desarrollándose una niña completamente pura, y, después que estuvo formada, fue dada a luz!
Hoy emprende su ruta la que es puerta divina de la virginidad. De Ella y por medio de Ella, Dios, que está por encima de todo cuanto existe, se hace presente en el mundo corporalmente. Sirviéndose de Ella, Dios descendió sin experimentar ninguna mutación, o mejor dicho, por su benévola condescendencia apareció en la Tierra y convivió con los hombres".
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
¡Oh feliz pareja, Joaquín y Ana, a ustedes está obligada toda la creación! Por medio de ustedes, en efecto, la creación ofreció al Creador el mejor de todos los dones, o sea, aquella augusta Madre, la única que fue digna del Creador. ¡Oh felices entrañas de Joaquín, de las que provino una descendencia absolutamente sin mancha!
¡Oh seno glorioso de Ana, en el que poco a poco fue creciendo y desarrollándose una niña completamente pura, y, después que estuvo formada, fue dada a luz!
Hoy emprende su ruta la que es puerta divina de la virginidad. De Ella y por medio de Ella, Dios, que está por encima de todo cuanto existe, se hace presente en el mundo corporalmente. Sirviéndose de Ella, Dios descendió sin experimentar ninguna mutación, o mejor dicho, por su benévola condescendencia apareció en la Tierra y convivió con los hombres".
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
24 de junio de 2011
El Ave María en varios idiomas..
Ave María en Español:
Dios te salve, María, llena eres de gracia, El Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amen.
Ave María en Inglés:
Hail Mary, full of grace, Our Lord is with thee,
Blessed art thou among women, and blessed is the fruit of thy womb, Jesus.
Holy Mary, mother of God,
Pray for us sinners, now, and in the hour of our death. Amen.
Ave María en francés:
Je vous salue, Marie, pleine de grâce.
Le Seigneur est avec vous.
Vous êtes bénie entre toutes les femmes,
Et Jésus, le fruit de vos entrailles, est béni.
Sainte Marie, Mère de Dieu,
Priez pour nous, pauvres pécheurs,
Maintenant et à l'heure de notre mort. Amen.
Ave María en alemán:
Gegrüßet seist du, Maria, voll der Gnade, Der Herr ist mit dir.
Du bist gebenedeit unter den Frauen, und gebenedeit ist die Frucht deines Leibes, Jesus.
Heilige Maria, Mutter Gottes,Bitte für uns Sünder jetzt und in der Stunde Unseres Todes. Amen.
Ave María en italiano:
Ave Maria, piena di grazia, Il Signore è con te.
Tu sei benedetta fra le donne e benedetto è il frutto del tuo seno, Gesú.
Santa Maria, Madre di Dio, prega per noi peccatori,
Adesso e nell'ora Della nostra morte. Amen.
Ave María en portugués:
Avé Maria, cheia de graça, O Senhor é convosco.
Bendita sois vós entre as mulheres; Bendito é o fruto do vosso ventre, Jesus.
Santa Maria, mãe de Deus, Rogai por nós, pecadores, Agora e na hora da nossa morte. Amen.
Ave María en holandés:
Wees gegroet, Maria, vol van genade.
De Heer is met u.
Gij zijt de gezegende onder de vrouwen,
En gezegend is Jezus, de vrucht van uw schoot.
Heilige Maria, Moeder van God.
Bid voor ons zondaars,
Nu en in het uur van onze dood. Amen.
Ave María en Tagalo (Filipinas):
Aba Ginoong Maria, napupuno ka ng grasiya,
Ang Panginoong Diyos ay sumasaiyo.
Bukod kang pinagpala as babaeng lahat
At pinagpala Rin naman ang anak mong si Hesus.
Santa Maria, Ina ng Diyos
Ipanalangin mo kaming makasalanan
Ngayon at kung kami'y mamamatay. Amen.
Ave María en Indonesio:
Salam Maria penuh rahmat Tuhan besertamu,
Terpujilah engkau diantara wanita,
Dan terpujilah buah tubuhmu Yesus,
Santa Maria Bunda Allah,
Doakanlah kami yang berdosa ini,
Sekarang dan selama-lamanya. Amin.
Ave María en findanlés:
Terve, Maria, armoitettu,
Herra sinun kanssasi;
Siunattu sinä naisten joukossa ja
Siunattu kohtusi hedelmä Jeesus.
Pyhä Maria, Jumalan äiti,
Rukoille meidän syntisten puolesta
Nyt ja kuolemamme hetkellä. Aamen.
Ave María en Cree (lenguaje aborigen canadiense):
Kit'atamiskâtin Marie, siyâkaskineskâkuyan Manito o sâkihituwin, kitehîk ayâw Kise-Manito. Ispitchi kakkiyaw iskwewok kiya ayiwâk kit'iteyittâkusin ayiwâk mina iteyittâkusin Jesus ka ki kikiskawat.
Kitchitwa Marie Kise-Manito Wekâwimisk ayamihestamâwinân, piyâstâhuyâk, anotch mina wi nipiyâki. Pitane ekusi ikkik. Amen.
Ave María en Latín:
Ave Maria, gratia plena,
Dominus tecum,
Benedicta tu in mulieribus,
Et benedictus fructus ventris tui Iesus.
Sancta Maria mater Dei,
Ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae.
Amen.
Antiguo Provençal:
Te saludi, Maria, de gràcia plena, Lo Senhor es amé tu, Benesida siás entre tótei lei femnas e
benesit lo fruch dau vèntre tieu Jèsus. Santa Maria, Maire de Dieu, prèga pèr nàutrei, lei pecadors,
ara e dins l'ora de la mòrt nòstra. Ansin siá.
Sérère (Senegal):
Dali Maria maya fo gracia, o yaal oxe xey fa wo, wo, barke ndeer rewa fop to yesu o bi no fudof a
barkel. Maria fa tedu fane yay Roog, xedani in babakad, ndiki bo na waxtu na fa ngon in. Amin.
Créole (Haití):
Mari se pou ou kontan
Ou menm ki plen farè
Granmèt la avèk ou
Li beni ou pase tout fi
E, li bemi Jezu pitit ou fè a
Mari ou sen, ou se manman Bondye
Nou se pechè
La priyè pou nou jodya
Ak lè nou prèt pou mouri. Amèn.
Baoulé (Costa de Marfil):
Mi bissa wa ahin ô Mari, élémoayé dan, yémi nio tran, yé kanvo wô mla mo kloa bafian, o sanou bakan, oklounba Jésus.
Kloun foué Mari, Gnamien ni sré man yé te yofoué mo ane, oni yà éwoué tchan. Moyosô.
Agni (Costa de Marfil):
Mi bissa wa ahin ô Marie!
Ahonminkan yiwon, yémin, yô ni wô ti ô, agna fablè tra mla mô klô, a sa Zozi, ô kloun ba.
Wa gna fablè, Marie, gnamien ni, boto man tê yô fouo, mô, bé tché, oni yè éhouo tchian. Amin.
Cornish:
Hayl Marya, lun a ras, Dew ew genough why, Yn mysk benennow benegys ough why ha'n frut agas brys,
Jesu, benegys yth ew. Marya Sans, Mam a Dew, peseugh ragon pehadoryon ny, lemmyn ha'n owr a'gan
mermans. Amen.
Esperanto:
Saluton, Maria, gracoplena, la Sinjoro estas kun vi.
Benata vi estas inter la virinoj kaj benata estas la frukto de via sino, Jesuo.
Sankta Maria, Dipatrino, pregu por ni pekuloj nun kaj en la horo de nia morto. Amen.
Chinese-Mandarin-Pinyin:
Wanfu Maliya, Ni chongman shengchong! Zhu yu Ni tong zai! Ni zai funü zhong shou zansong, Ni de
Qinzi Yesu tong shou zansong.
Tianzhu Shengmu Maliya, qiu Ni xianzai he women linzhong shi, wei women zuiren qiqiu Shangzhu. Amen.
Estonian:
Ole tervitatud Maarja, täis armu. Issand on Sinuga. Õnnistatud oled Sa naiste seas ja õnnistatud on
Sinu ihuvili Jeesus. Püha Maarja, Jumalaema, palu meie patuste eest nüüd ja meie surmatunnil. Aamen.
Ewe (Sur de Togo):
Me dogbena wo Maria,
Eyo kple amenuvenu,
Apeto la li kpa kpli wo,
Woyra wo le gnonuwo dome
Eye woyra wo adomevi Yesu.
Maria kokoe, Mawu no,
Dogbeda de mia nuvowolawo ta
Fifie kple mia pe kuyi. Amen.
Noruego:
Hill deg, Maria, full av nåde, Herren er med deg, velsignet er du iblant kvinnene, og velsignet er
ditt livs frukt, Jesus. Hellige Maria, Guds Mor, bed for oss syndere, nå og i vår dødstime. Amen.
Rumantsch (Surmirano):
Salidada seias te, Maria, plagna da gratzga, igl Signer è cun tè, te ist la banadeida tranter las
dunans, e banadia è igl fretg digl ties best, Jesus Sontga Maria, mama da dia, roia per nous
putgants ossa e sen l'oura da la nossa mort. Amen.
Luganda (Uganda):
Mirembe Maria, ojjudde eneema,
Omukama ali nawe, waweebwa omukisa mu Bakazi bonna; ne Yezu Omwana w'endayo, nayye wa mukisa.
Maria omutukirivu, Nyina Katonda, otusabire ffe abonoonyi, kaakano, ne mu kaseera ak'okufa kwaffe. Amiina.
Swahili (Este de Africa):
Salam Maria, umejaa neema, Bwana yu nawe, umebarikiwa kuliko wanawake wote, na Yesu mzao wa tumbo
lako amebarikiwa.
Maria Mtakatifu mama wa Mungu, utuombee sisi wakosefu sasa na saa ya kufa kwetu. Amina.
Faroese:
Heil veri tú, Maria, full av náði, Harrin er við tær. Vælsignað ert tú millum kvinnur, og vælsignað
er frukt móðurlívs tíns, Jesus. Heilaga Maria, móður Guds, bið furi okkum syndarum, nú og á
deyðastudn okkara. Amen.
Icelandic:
Heil sért þú, María, full náðar, Drottinn er með þér, blessuð ert þú meðal kvenna, og blessaður er
ávöxtur lífs þíns, Jesús. Heilaga María, Guðsmóðir, bið þú fyrir oss syndugum mönnum nú og á
dauðastundu vorri. Amen.
Luxemburgués:
Free dech, Maria, ganz an der Gnod, den Här as mat dir, du bas geseent ënnert de Fraen a geseent as
Jesus, d'Kand dat's de dréis. Helleg Maria, Gottesmamm, beit fir äis Sënner, elo an an der Stonn vun
eisem Doud. Amen.
Afrikaans (Sudáfrica):
Wees gegroet, Maria vol genade, die Here is met u. Geseën is u onder die vroue en geseën is Jesus,
die vrug van u skoot. Heilige Maria, Moeder van God, bid vir ons sondaars, nou en in die uur van ons
dood. Amen.
Croatian:
Zdravo Marijo, milosti puna, Gospodin s Tobom, blagoslovljena Ti medju zenama, I blagoslovljen plod
utrobe Tvoje: Isus. Sveta Marijo, Majko Bozja, moli za nas grjesnike sada I na cas smrti nase. Amen.
Gilbertese (lengua de Kiribati):
Ko na mauri Maria, ae Ko oni n te karatia; E mena te Uea iroum; Ko karaoiroaki i buakoia aine, Ao E
karaoiroaki uani birotom ae Iesu. Santa Maria, ae Tinan te Atua, Ko na tatro i bukira, ngaira tani
bure, ngkai ao n taini matera. Amen
Hiligaynon (Filipinas):
Maghimaya ka Maria
Nga napuno ka sang grasya
Ang Dios yara sa imo
Ginadayaw ka labi sa manga babaye nga tanan
Kag ginadayaw man ang bunga sang imo tiyan
nga si Jesus.
Santa Maria,
Iloy sang Dios
Igampo mo kami nga makasasala
Niyan kag sa oras sang amon pagkamatay
Kabay pa!
Irish:
Sé do Beatha Mhuire,
Tá lán do ghrást, Tá an Tiarna leat.
Is beannaithe thú idir mhná
Agus is beannaithe toradh do bhrionne Íosa.
A Naomh Mhuire mháthair Dé
Ghúi orainn na bpeacaí
Anois agus ar uair ár mbáis. Amen.
Maori (Maori es la lengua aborigen de Nueva Zelanda):
Awe, e Maria, e ki ana koe i te kereatia; Kei a koe te Ariki. E whakapaingia ana koe I roto i nga
wahine, a e whakapaingia ana hoki a Hehu, te hua o tou kopu. E Hata Maria, e te matua wahine o te
Atua, inoi koe mo matou, mo te hunga hara aianei, a, a te haroa o to matou matenga. Amene.
Filipino:
Aba Ginoong Maria, Napupuno ka ng grasya. Ang Panginoon ay sumasaiyo. Bukod kang pinagpala sa
babaeng lahat, at pinagpala naman ang lyong anak na si Hesus.
Santa Maria, ina ng Diyos, ipanalangin mo kaming makasalanan, ngayon at kung kami'y mamamatay Amen.
Gaelic:
Sé do bheath' a Mhuire, atá lán de ghrásta, tá an Tiarna leat. Is beannaithe thú idir mná agus is
beannaithe toradh do bhruinne losa. A Naomh Mhuire, a mháthair Dé, guí orainn na peacaithe, anois is
ar uair ar mbás. Amen.
Russian:
Raduisya, Mariya, Blagodatniya!
Gospody s Toboyo.
Blagoslovyenna Toi sredi zhenshchin, i blagosloven plod chreva Tvoero, Iesus.
Svyataya Mariya, Matyer Bozhiya, moliys o nas, greshnoykyh, noine i v chas smerti nasheii.
Slovak:
Zdravas’, Mária, milosti plná,
Pán s tebou, požehnaná si medzi ženami a požehnaný je plod života tvojho, Ježiš.
Svätá Mária, Matka Božia, pros za nás hriešnych teraz i v hodinu smrti našej.
Tok Pisin (Pidgin English - Papua Nueva Guinea):
Ave, Maria, yu pulap long grasia. Lord, i stap long yu. Ol i onaim yu moa long ol meri, na ol i
onaim Jisas, Em Pikinini bilong bel bilong yu. Santu Maria, Mama bilong God, pre bilong helpim
mipela manmeri bilong sin, nau na long taim milpela i dai. Amen.
Kadazan (Malasia):
Ave Maria, nopunu' do graasia, miampai diau O kinoingan, obitua ko do id saviavi' tondu, om obitua o
tuva' tinan nu Jesus. Sangti Maria, tina' do Kinoingan Pokiinsianai zikoh tu' tuhun do momimiduso;
baino om ontok jaam do kapatazon za. Amin.
Bahasa Malaysia:
Salam Maria, penuh rahmat, Tuhan serta mu, Terpujilah engkau diantara wanita dan terpujilah buah
tubuh mu Yesus. Santa Maria, Bunda Allah, Doakanlah kami yang berdosa ini s'karang dan sewaktu kami
mati. Amin.
Guaraní:
Maiteípa María, ne renyhéva Ñandejára remime'egui, Tupã oi ne ndive. Nde ha'e imomembe'upyrã kuña
kuéra apytépe, ha imarangatu etéva oúva nde retepýpe ne memby Jesús. Santa María, Ñandejára Sy
Eñembo'e ore rehe angaipavóra, ko'ãga ha romano aguime. Ta upéicha kena.
Cheyenne:
Ave Maria, zenanosheamaesz Maheo zevissevata zeshivatamaet zeoxextohevoxzheeo, na ninanoshivatama
nihevetoxeszexaet Jesus. Sana maria Maheo heeshk, nixaona-otshemen havsivevo-e-tastovez, hezeze
namaxoost nanastonan. Enahaan.
Nez Perce:
Kaetsiyeuyeu Mary kakmam iyeuki, Miohat imimpe hi Watashkin e wesh hahatuaikinih, wah watshkin
hiwesh Temanit imim illutkinih Jesus. Hautin Mary, Akamkinikum Pike, nuna kakapshishna nash-
talaposhashanim kikawa, kahkawa nun petinuhnu. Nunag kus.
Gecez:
sälam läki omarïyam mïl ïït ä s'äga : ïgziab ïher m ïs ïleki : buruk ït an ïti ïm ï an ïst wäburuk f
ïire kr ïski iyauml;sus :: ok'ïd ïst mar ïyam : imä mot ïn :: äen ::
Sotho:
Dumela Maria o tletse grasia, Morena o na le wena; o tlhogonolo mobasading mme go tlhogonolo loungo
lwa sebopelo sa gago, Jesu. Maria yo o boitsepho Mma Modimo, o re rapelele, baleofi, jaanong le ka
nako ya loso lwa rona. Amen.
Zulu:
Yethi Maria ogcwele igrasiya, iNkosi inawe, ubusisiwe wena esifazaneni, ibusisiwe nenzalo yesisu
sakho uJesu. Maria ocwebileyo, Nina kaNkulunkulu, mawusikhulekele thina zoni, kalokhu nasesikhathini
sokufa kwethu. Amen.
Tswana:
Xewani Maria Murhandziwa wa Xikwembu, Hosi yi na wena, u katekisiwile xikarhi ka vavasati, ku
katekisiwile na Yesu, N'wana wea wena. Maria lowo kwetsima, Manana wa Xikwembu, hi khongelele hina
vadyohi sweswi ni le nkarhini wa kufa ka hina. Amen.
Galician:
Ave María, chea de gracia, o Señor está contiigo,
bendita ti es entre tóda las muller e bendito é o froito das túas entrañas, Xesús.
Santa María, Nai de Deus, roga por nós pecadores, agora e na hora da nosa morte. Amén.
Micmac:
Golein, Mali, sapeotil oatjopinel,
Gsagmamino tegoeiasg, epitjig
patjitji oleinig, ag oeleg tan
gtelamilog oetjimanit Sesos.
Petjili sapeoin Mali oegoisin
Oestaolgop, nigetj alasotmglseoin
eloeoltieg ag apis oigoiatieg
alasotmelseoitesnen.
Ntliatj. or Amen.
Albanian:
Te Falemi Meri
Te falemi Meri, hirplote,
Zoti me Ty, bekue je mbi te gjitha grate, e i bekuem Fryti i barkut t'yt, Jezus.
Shejtja Meri, Nana e Tenzot, lutu per ne mekatnoret, tash e ne fill te mordes sone. Amen.
Piemonte:
Ave Maria, pien-a 'd grassia, él Signor a l'é con Ti.
Ti it ses la benedeta trames a tute le fomne e benedet a I'é 'I frut éd tò sen, Gesù.
Santa Maria,Mare 'd Nosgnor, prega pér noi, pecator, adess e ant l'ora 'd nòstra mòrt. Amen.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
Dios te salve, María, llena eres de gracia, El Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amen.
Ave María en Inglés:
Hail Mary, full of grace, Our Lord is with thee,
Blessed art thou among women, and blessed is the fruit of thy womb, Jesus.
Holy Mary, mother of God,
Pray for us sinners, now, and in the hour of our death. Amen.
Ave María en francés:
Je vous salue, Marie, pleine de grâce.
Le Seigneur est avec vous.
Vous êtes bénie entre toutes les femmes,
Et Jésus, le fruit de vos entrailles, est béni.
Sainte Marie, Mère de Dieu,
Priez pour nous, pauvres pécheurs,
Maintenant et à l'heure de notre mort. Amen.
Ave María en alemán:
Gegrüßet seist du, Maria, voll der Gnade, Der Herr ist mit dir.
Du bist gebenedeit unter den Frauen, und gebenedeit ist die Frucht deines Leibes, Jesus.
Heilige Maria, Mutter Gottes,Bitte für uns Sünder jetzt und in der Stunde Unseres Todes. Amen.
Ave María en italiano:
Ave Maria, piena di grazia, Il Signore è con te.
Tu sei benedetta fra le donne e benedetto è il frutto del tuo seno, Gesú.
Santa Maria, Madre di Dio, prega per noi peccatori,
Adesso e nell'ora Della nostra morte. Amen.
Ave María en portugués:
Avé Maria, cheia de graça, O Senhor é convosco.
Bendita sois vós entre as mulheres; Bendito é o fruto do vosso ventre, Jesus.
Santa Maria, mãe de Deus, Rogai por nós, pecadores, Agora e na hora da nossa morte. Amen.
Ave María en holandés:
Wees gegroet, Maria, vol van genade.
De Heer is met u.
Gij zijt de gezegende onder de vrouwen,
En gezegend is Jezus, de vrucht van uw schoot.
Heilige Maria, Moeder van God.
Bid voor ons zondaars,
Nu en in het uur van onze dood. Amen.
Ave María en Tagalo (Filipinas):
Aba Ginoong Maria, napupuno ka ng grasiya,
Ang Panginoong Diyos ay sumasaiyo.
Bukod kang pinagpala as babaeng lahat
At pinagpala Rin naman ang anak mong si Hesus.
Santa Maria, Ina ng Diyos
Ipanalangin mo kaming makasalanan
Ngayon at kung kami'y mamamatay. Amen.
Ave María en Indonesio:
Salam Maria penuh rahmat Tuhan besertamu,
Terpujilah engkau diantara wanita,
Dan terpujilah buah tubuhmu Yesus,
Santa Maria Bunda Allah,
Doakanlah kami yang berdosa ini,
Sekarang dan selama-lamanya. Amin.
Ave María en findanlés:
Terve, Maria, armoitettu,
Herra sinun kanssasi;
Siunattu sinä naisten joukossa ja
Siunattu kohtusi hedelmä Jeesus.
Pyhä Maria, Jumalan äiti,
Rukoille meidän syntisten puolesta
Nyt ja kuolemamme hetkellä. Aamen.
Ave María en Cree (lenguaje aborigen canadiense):
Kit'atamiskâtin Marie, siyâkaskineskâkuyan Manito o sâkihituwin, kitehîk ayâw Kise-Manito. Ispitchi kakkiyaw iskwewok kiya ayiwâk kit'iteyittâkusin ayiwâk mina iteyittâkusin Jesus ka ki kikiskawat.
Kitchitwa Marie Kise-Manito Wekâwimisk ayamihestamâwinân, piyâstâhuyâk, anotch mina wi nipiyâki. Pitane ekusi ikkik. Amen.
Ave María en Latín:
Ave Maria, gratia plena,
Dominus tecum,
Benedicta tu in mulieribus,
Et benedictus fructus ventris tui Iesus.
Sancta Maria mater Dei,
Ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae.
Amen.
Antiguo Provençal:
Te saludi, Maria, de gràcia plena, Lo Senhor es amé tu, Benesida siás entre tótei lei femnas e
benesit lo fruch dau vèntre tieu Jèsus. Santa Maria, Maire de Dieu, prèga pèr nàutrei, lei pecadors,
ara e dins l'ora de la mòrt nòstra. Ansin siá.
Sérère (Senegal):
Dali Maria maya fo gracia, o yaal oxe xey fa wo, wo, barke ndeer rewa fop to yesu o bi no fudof a
barkel. Maria fa tedu fane yay Roog, xedani in babakad, ndiki bo na waxtu na fa ngon in. Amin.
Créole (Haití):
Mari se pou ou kontan
Ou menm ki plen farè
Granmèt la avèk ou
Li beni ou pase tout fi
E, li bemi Jezu pitit ou fè a
Mari ou sen, ou se manman Bondye
Nou se pechè
La priyè pou nou jodya
Ak lè nou prèt pou mouri. Amèn.
Baoulé (Costa de Marfil):
Mi bissa wa ahin ô Mari, élémoayé dan, yémi nio tran, yé kanvo wô mla mo kloa bafian, o sanou bakan, oklounba Jésus.
Kloun foué Mari, Gnamien ni sré man yé te yofoué mo ane, oni yà éwoué tchan. Moyosô.
Agni (Costa de Marfil):
Mi bissa wa ahin ô Marie!
Ahonminkan yiwon, yémin, yô ni wô ti ô, agna fablè tra mla mô klô, a sa Zozi, ô kloun ba.
Wa gna fablè, Marie, gnamien ni, boto man tê yô fouo, mô, bé tché, oni yè éhouo tchian. Amin.
Cornish:
Hayl Marya, lun a ras, Dew ew genough why, Yn mysk benennow benegys ough why ha'n frut agas brys,
Jesu, benegys yth ew. Marya Sans, Mam a Dew, peseugh ragon pehadoryon ny, lemmyn ha'n owr a'gan
mermans. Amen.
Esperanto:
Saluton, Maria, gracoplena, la Sinjoro estas kun vi.
Benata vi estas inter la virinoj kaj benata estas la frukto de via sino, Jesuo.
Sankta Maria, Dipatrino, pregu por ni pekuloj nun kaj en la horo de nia morto. Amen.
Chinese-Mandarin-Pinyin:
Wanfu Maliya, Ni chongman shengchong! Zhu yu Ni tong zai! Ni zai funü zhong shou zansong, Ni de
Qinzi Yesu tong shou zansong.
Tianzhu Shengmu Maliya, qiu Ni xianzai he women linzhong shi, wei women zuiren qiqiu Shangzhu. Amen.
Estonian:
Ole tervitatud Maarja, täis armu. Issand on Sinuga. Õnnistatud oled Sa naiste seas ja õnnistatud on
Sinu ihuvili Jeesus. Püha Maarja, Jumalaema, palu meie patuste eest nüüd ja meie surmatunnil. Aamen.
Ewe (Sur de Togo):
Me dogbena wo Maria,
Eyo kple amenuvenu,
Apeto la li kpa kpli wo,
Woyra wo le gnonuwo dome
Eye woyra wo adomevi Yesu.
Maria kokoe, Mawu no,
Dogbeda de mia nuvowolawo ta
Fifie kple mia pe kuyi. Amen.
Noruego:
Hill deg, Maria, full av nåde, Herren er med deg, velsignet er du iblant kvinnene, og velsignet er
ditt livs frukt, Jesus. Hellige Maria, Guds Mor, bed for oss syndere, nå og i vår dødstime. Amen.
Rumantsch (Surmirano):
Salidada seias te, Maria, plagna da gratzga, igl Signer è cun tè, te ist la banadeida tranter las
dunans, e banadia è igl fretg digl ties best, Jesus Sontga Maria, mama da dia, roia per nous
putgants ossa e sen l'oura da la nossa mort. Amen.
Luganda (Uganda):
Mirembe Maria, ojjudde eneema,
Omukama ali nawe, waweebwa omukisa mu Bakazi bonna; ne Yezu Omwana w'endayo, nayye wa mukisa.
Maria omutukirivu, Nyina Katonda, otusabire ffe abonoonyi, kaakano, ne mu kaseera ak'okufa kwaffe. Amiina.
Swahili (Este de Africa):
Salam Maria, umejaa neema, Bwana yu nawe, umebarikiwa kuliko wanawake wote, na Yesu mzao wa tumbo
lako amebarikiwa.
Maria Mtakatifu mama wa Mungu, utuombee sisi wakosefu sasa na saa ya kufa kwetu. Amina.
Faroese:
Heil veri tú, Maria, full av náði, Harrin er við tær. Vælsignað ert tú millum kvinnur, og vælsignað
er frukt móðurlívs tíns, Jesus. Heilaga Maria, móður Guds, bið furi okkum syndarum, nú og á
deyðastudn okkara. Amen.
Icelandic:
Heil sért þú, María, full náðar, Drottinn er með þér, blessuð ert þú meðal kvenna, og blessaður er
ávöxtur lífs þíns, Jesús. Heilaga María, Guðsmóðir, bið þú fyrir oss syndugum mönnum nú og á
dauðastundu vorri. Amen.
Luxemburgués:
Free dech, Maria, ganz an der Gnod, den Här as mat dir, du bas geseent ënnert de Fraen a geseent as
Jesus, d'Kand dat's de dréis. Helleg Maria, Gottesmamm, beit fir äis Sënner, elo an an der Stonn vun
eisem Doud. Amen.
Afrikaans (Sudáfrica):
Wees gegroet, Maria vol genade, die Here is met u. Geseën is u onder die vroue en geseën is Jesus,
die vrug van u skoot. Heilige Maria, Moeder van God, bid vir ons sondaars, nou en in die uur van ons
dood. Amen.
Croatian:
Zdravo Marijo, milosti puna, Gospodin s Tobom, blagoslovljena Ti medju zenama, I blagoslovljen plod
utrobe Tvoje: Isus. Sveta Marijo, Majko Bozja, moli za nas grjesnike sada I na cas smrti nase. Amen.
Gilbertese (lengua de Kiribati):
Ko na mauri Maria, ae Ko oni n te karatia; E mena te Uea iroum; Ko karaoiroaki i buakoia aine, Ao E
karaoiroaki uani birotom ae Iesu. Santa Maria, ae Tinan te Atua, Ko na tatro i bukira, ngaira tani
bure, ngkai ao n taini matera. Amen
Hiligaynon (Filipinas):
Maghimaya ka Maria
Nga napuno ka sang grasya
Ang Dios yara sa imo
Ginadayaw ka labi sa manga babaye nga tanan
Kag ginadayaw man ang bunga sang imo tiyan
nga si Jesus.
Santa Maria,
Iloy sang Dios
Igampo mo kami nga makasasala
Niyan kag sa oras sang amon pagkamatay
Kabay pa!
Irish:
Sé do Beatha Mhuire,
Tá lán do ghrást, Tá an Tiarna leat.
Is beannaithe thú idir mhná
Agus is beannaithe toradh do bhrionne Íosa.
A Naomh Mhuire mháthair Dé
Ghúi orainn na bpeacaí
Anois agus ar uair ár mbáis. Amen.
Maori (Maori es la lengua aborigen de Nueva Zelanda):
Awe, e Maria, e ki ana koe i te kereatia; Kei a koe te Ariki. E whakapaingia ana koe I roto i nga
wahine, a e whakapaingia ana hoki a Hehu, te hua o tou kopu. E Hata Maria, e te matua wahine o te
Atua, inoi koe mo matou, mo te hunga hara aianei, a, a te haroa o to matou matenga. Amene.
Filipino:
Aba Ginoong Maria, Napupuno ka ng grasya. Ang Panginoon ay sumasaiyo. Bukod kang pinagpala sa
babaeng lahat, at pinagpala naman ang lyong anak na si Hesus.
Santa Maria, ina ng Diyos, ipanalangin mo kaming makasalanan, ngayon at kung kami'y mamamatay Amen.
Gaelic:
Sé do bheath' a Mhuire, atá lán de ghrásta, tá an Tiarna leat. Is beannaithe thú idir mná agus is
beannaithe toradh do bhruinne losa. A Naomh Mhuire, a mháthair Dé, guí orainn na peacaithe, anois is
ar uair ar mbás. Amen.
Russian:
Raduisya, Mariya, Blagodatniya!
Gospody s Toboyo.
Blagoslovyenna Toi sredi zhenshchin, i blagosloven plod chreva Tvoero, Iesus.
Svyataya Mariya, Matyer Bozhiya, moliys o nas, greshnoykyh, noine i v chas smerti nasheii.
Slovak:
Zdravas’, Mária, milosti plná,
Pán s tebou, požehnaná si medzi ženami a požehnaný je plod života tvojho, Ježiš.
Svätá Mária, Matka Božia, pros za nás hriešnych teraz i v hodinu smrti našej.
Tok Pisin (Pidgin English - Papua Nueva Guinea):
Ave, Maria, yu pulap long grasia. Lord, i stap long yu. Ol i onaim yu moa long ol meri, na ol i
onaim Jisas, Em Pikinini bilong bel bilong yu. Santu Maria, Mama bilong God, pre bilong helpim
mipela manmeri bilong sin, nau na long taim milpela i dai. Amen.
Kadazan (Malasia):
Ave Maria, nopunu' do graasia, miampai diau O kinoingan, obitua ko do id saviavi' tondu, om obitua o
tuva' tinan nu Jesus. Sangti Maria, tina' do Kinoingan Pokiinsianai zikoh tu' tuhun do momimiduso;
baino om ontok jaam do kapatazon za. Amin.
Bahasa Malaysia:
Salam Maria, penuh rahmat, Tuhan serta mu, Terpujilah engkau diantara wanita dan terpujilah buah
tubuh mu Yesus. Santa Maria, Bunda Allah, Doakanlah kami yang berdosa ini s'karang dan sewaktu kami
mati. Amin.
Guaraní:
Maiteípa María, ne renyhéva Ñandejára remime'egui, Tupã oi ne ndive. Nde ha'e imomembe'upyrã kuña
kuéra apytépe, ha imarangatu etéva oúva nde retepýpe ne memby Jesús. Santa María, Ñandejára Sy
Eñembo'e ore rehe angaipavóra, ko'ãga ha romano aguime. Ta upéicha kena.
Cheyenne:
Ave Maria, zenanosheamaesz Maheo zevissevata zeshivatamaet zeoxextohevoxzheeo, na ninanoshivatama
nihevetoxeszexaet Jesus. Sana maria Maheo heeshk, nixaona-otshemen havsivevo-e-tastovez, hezeze
namaxoost nanastonan. Enahaan.
Nez Perce:
Kaetsiyeuyeu Mary kakmam iyeuki, Miohat imimpe hi Watashkin e wesh hahatuaikinih, wah watshkin
hiwesh Temanit imim illutkinih Jesus. Hautin Mary, Akamkinikum Pike, nuna kakapshishna nash-
talaposhashanim kikawa, kahkawa nun petinuhnu. Nunag kus.
Gecez:
sälam läki omarïyam mïl ïït ä s'äga : ïgziab ïher m ïs ïleki : buruk ït an ïti ïm ï an ïst wäburuk f
ïire kr ïski iyauml;sus :: ok'ïd ïst mar ïyam : imä mot ïn :: äen ::
Sotho:
Dumela Maria o tletse grasia, Morena o na le wena; o tlhogonolo mobasading mme go tlhogonolo loungo
lwa sebopelo sa gago, Jesu. Maria yo o boitsepho Mma Modimo, o re rapelele, baleofi, jaanong le ka
nako ya loso lwa rona. Amen.
Zulu:
Yethi Maria ogcwele igrasiya, iNkosi inawe, ubusisiwe wena esifazaneni, ibusisiwe nenzalo yesisu
sakho uJesu. Maria ocwebileyo, Nina kaNkulunkulu, mawusikhulekele thina zoni, kalokhu nasesikhathini
sokufa kwethu. Amen.
Tswana:
Xewani Maria Murhandziwa wa Xikwembu, Hosi yi na wena, u katekisiwile xikarhi ka vavasati, ku
katekisiwile na Yesu, N'wana wea wena. Maria lowo kwetsima, Manana wa Xikwembu, hi khongelele hina
vadyohi sweswi ni le nkarhini wa kufa ka hina. Amen.
Galician:
Ave María, chea de gracia, o Señor está contiigo,
bendita ti es entre tóda las muller e bendito é o froito das túas entrañas, Xesús.
Santa María, Nai de Deus, roga por nós pecadores, agora e na hora da nosa morte. Amén.
Micmac:
Golein, Mali, sapeotil oatjopinel,
Gsagmamino tegoeiasg, epitjig
patjitji oleinig, ag oeleg tan
gtelamilog oetjimanit Sesos.
Petjili sapeoin Mali oegoisin
Oestaolgop, nigetj alasotmglseoin
eloeoltieg ag apis oigoiatieg
alasotmelseoitesnen.
Ntliatj. or Amen.
Albanian:
Te Falemi Meri
Te falemi Meri, hirplote,
Zoti me Ty, bekue je mbi te gjitha grate, e i bekuem Fryti i barkut t'yt, Jezus.
Shejtja Meri, Nana e Tenzot, lutu per ne mekatnoret, tash e ne fill te mordes sone. Amen.
Piemonte:
Ave Maria, pien-a 'd grassia, él Signor a l'é con Ti.
Ti it ses la benedeta trames a tute le fomne e benedet a I'é 'I frut éd tò sen, Gesù.
Santa Maria,Mare 'd Nosgnor, prega pér noi, pecator, adess e ant l'ora 'd nòstra mòrt. Amen.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
16 de junio de 2011
María.. ¿Adoración o Veneración?
Hay algunos que piensan que los católicos "adoramos" a María ¿Es eso cierto?
1. Desde el designio divino
Dios manda alabar a María. El ángel Gabriel enviado por Dios saludó a María con estas palabras: "Alégrate, llena de gracia, el Señor es contigo" (Lc 1,28). Dios Padre ha querido asociar a María a la realización de su Plan de Reconciliación. Es así que María está asociada a la obra de su Hijo, el Señor Jesús. No es un simple capricho o exageración el reconocer la maternidad divina de María. El misterio de María está íntimamente unido al misterio de su Hijo. En Ella "todo está referido a Cristo", subordinado a Él. María no tiene naturaleza divina y todos sus dones le vienen por los méritos de su Hijo, y no por ello deja de ser una mujer única, con dones únicos para una misión muy particular en la historia.
La cooperación de María en la obra de la Reconciliación. Para ser la Madre del Salvador, María fue dotada por Dios con dones a la medida de su importante misión; ella es la "Llena de gracia". Sin esta gracia única, María no hubiera podido responder a tan grande llamado. Ella es Inmaculada, libre de todo pecado original, en virtud de los méritos de su Hijo (LG 53).
Los relatos evangélicos presentan la concepción virginal como una obra divina que sobrepasa toda comprensión y posibilidad humanas (Catecismo de la Iglesia Católica n. 497). María es, pues, una mujer muy especial, dotada por Dios para ser Madre del Redentor, Madre de Dios.
2. Testimonio de las Escrituras
Los Evangelios nos la presentan como activa colaboradora en la misión de su Hijo. En Belén da a luz a Jesús, lo presenta a los pastores, a los Magos y en el Templo; convive con Él treinta años en Nazareth; intercede en Caná; sufre al pie de la cruz; ora en el Cenáculo. Por tanto, hacer a un lado a María, separarla de Cristo, no es lo que la revelación enseña. Si los Reyes Magos adoraron a Jesús en brazos de María, ¿será idolatría imitar su ejemplo?
3. En la vida de la Iglesia
La Iglesia nos presenta a María como Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora. "Pero todo esto ha de entenderse de tal manera que no reste ni añada nada a la dignidad y eficacia de Cristo, único Mediador" (S. Ambrosio). La luna brilla porque refleja la luz del sol. La luz de la luna no quita ni añade nada a la luz del sol, sino manifiesta su resplandor. De la misma manera, la mediación de María depende de la de Cristo, único Mediador.
El culto a María está basado en estas palabras proféticas: "Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi maravillas el Poderoso" (Lc 1, 48-49). Ella será llamada bienaventurada, no porque su naturaleza sea divina, sino por las maravillas que el Poderoso hizo en ella. Así como María presentó a los pastores al Salvador, a los Magos al Rey, para que lo adoraran, le presentaran dones y se alegraran con el gozo de su venida, así el culto a la Madre hace que el Hijo sea mejor conocido, amado, glorificado y que, a la vez, sean mejor cumplidos sus mandamientos. María nunca busca reducir la gloria de su propio Hijo; todo lo contrario, y así es como lo ha entendido la Iglesia desde los primeros siglos, cuando oraban al Señor los discípulos en el Cenáculo en compañía de la Virgen Madre (Hch 1,14).
Fuente: ACI Prensa.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
1. Desde el designio divino
Dios manda alabar a María. El ángel Gabriel enviado por Dios saludó a María con estas palabras: "Alégrate, llena de gracia, el Señor es contigo" (Lc 1,28). Dios Padre ha querido asociar a María a la realización de su Plan de Reconciliación. Es así que María está asociada a la obra de su Hijo, el Señor Jesús. No es un simple capricho o exageración el reconocer la maternidad divina de María. El misterio de María está íntimamente unido al misterio de su Hijo. En Ella "todo está referido a Cristo", subordinado a Él. María no tiene naturaleza divina y todos sus dones le vienen por los méritos de su Hijo, y no por ello deja de ser una mujer única, con dones únicos para una misión muy particular en la historia.
La cooperación de María en la obra de la Reconciliación. Para ser la Madre del Salvador, María fue dotada por Dios con dones a la medida de su importante misión; ella es la "Llena de gracia". Sin esta gracia única, María no hubiera podido responder a tan grande llamado. Ella es Inmaculada, libre de todo pecado original, en virtud de los méritos de su Hijo (LG 53).
Los relatos evangélicos presentan la concepción virginal como una obra divina que sobrepasa toda comprensión y posibilidad humanas (Catecismo de la Iglesia Católica n. 497). María es, pues, una mujer muy especial, dotada por Dios para ser Madre del Redentor, Madre de Dios.
2. Testimonio de las Escrituras
Los Evangelios nos la presentan como activa colaboradora en la misión de su Hijo. En Belén da a luz a Jesús, lo presenta a los pastores, a los Magos y en el Templo; convive con Él treinta años en Nazareth; intercede en Caná; sufre al pie de la cruz; ora en el Cenáculo. Por tanto, hacer a un lado a María, separarla de Cristo, no es lo que la revelación enseña. Si los Reyes Magos adoraron a Jesús en brazos de María, ¿será idolatría imitar su ejemplo?
3. En la vida de la Iglesia
La Iglesia nos presenta a María como Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora. "Pero todo esto ha de entenderse de tal manera que no reste ni añada nada a la dignidad y eficacia de Cristo, único Mediador" (S. Ambrosio). La luna brilla porque refleja la luz del sol. La luz de la luna no quita ni añade nada a la luz del sol, sino manifiesta su resplandor. De la misma manera, la mediación de María depende de la de Cristo, único Mediador.
El culto a María está basado en estas palabras proféticas: "Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi maravillas el Poderoso" (Lc 1, 48-49). Ella será llamada bienaventurada, no porque su naturaleza sea divina, sino por las maravillas que el Poderoso hizo en ella. Así como María presentó a los pastores al Salvador, a los Magos al Rey, para que lo adoraran, le presentaran dones y se alegraran con el gozo de su venida, así el culto a la Madre hace que el Hijo sea mejor conocido, amado, glorificado y que, a la vez, sean mejor cumplidos sus mandamientos. María nunca busca reducir la gloria de su propio Hijo; todo lo contrario, y así es como lo ha entendido la Iglesia desde los primeros siglos, cuando oraban al Señor los discípulos en el Cenáculo en compañía de la Virgen Madre (Hch 1,14).
Fuente: ACI Prensa.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
2 de junio de 2011
Los orígenes de la devoción a la Virgen María..
“Desde ahora todas las generaciones me llamarán Bienaventurada” (Lc 1, 48).
Como han puesto en evidencia los estudios mariológicos, la Virgen María ha sido honrada y venerada como Madre de Dios y Madre nuestra desde los albores del cristianismo.
En los 3 primeros siglos la veneración a María está incluida fundamentalmente dentro del culto a su Hijo. De estos primeros siglos sólo pueden recogerse testimonios indirectos del culto mariano. Entre ellos se encuentran algunos restos arqueológicos en las catacumbas, que demuestran el culto y la veneración, que los primeros cristianos tuvieron por María.Una magnífica muestra del culto mariano es la oración “Sub tuum praesidium” (Bajo tu amparo nos acogemos) que se remonta al siglo III-IV, en la que se acude a la intercesión a María.
En la liturgia eucarística hay datos fidedignos mostrando que la mención venerativa de María en la plegaria eucarística se remonta al año 225 y que en las fiestas del Señor -Encarnación, Natividad, Epifanía, etc.- se honraba también a su Madre. Suele señalarse que hacia el año 380 se instituyó la primera festividad mariana, denominada indistintamente «Memoria de la Madre de Dios», «Fiesta de la Santísima Virgen», o «Fiesta de la gloriosa Madre».
El Testimonio de los Padres de la Iglesia.
El primer Padre de la Iglesia que escribe sobre María es San Ignacio de Antioquía (+ c. 110), que defiende la realidad humana de Cristo al afirmar que pertenece a la estirpe de David, por nacer verdaderamente de María Virgen. Fue concebido y engendrado por Santa María; esta concepción fue virginal, y esta virginidad pertenece a uno de esos misterios ocultos en el silencio de Dios.
En el siglo III se comienza a utilizar el título Theotókos (Madre de Dios). Orígenes (+ c. 254) es el primer testigo conocido de este título. En forma de súplica aparece por primera vez en la oración Sub tuum praesidium. que es la plegaria mariana más antigua conocida.
A partir de aquí cobra universalidad y son muchos los Santos Padres que se detienen a explicar la dimensión teológica de esta verdad hasta el punto de que el título de Madre de Dios se convierte en el más usado a la hora de hablar de Santa María.
La verdad de la maternidad divina quedó definida como dogma de fe en el Concilio de Efeso del año 431.
Las prerrogativas o privilegios Marianos.
La descripción de los comienzos de la devoción mariana quedaría incompleta si no se mencionase un tercer elemento básico en su elaboración: la firme convicción de la excepcionalidad de la persona de Santa María y que se sintetiza en la afirmación de su total santidad, de lo que se conoce con el calificativo de "privilegios" marianos.
Se trata de unos "privilegios" que encuentran su razón en la relación maternal de Santa María con Cristo y con el misterio de la salvación, pero que están realmente en Ella dotándola sobreabundantemente de las gracias convenientes para desempeñar su misión única y universal.
En el siglo IV, se acuña el término aeiparthenos —siempre virgen—, que en el II Concilio Ecuménico de Constantinopla lo recogió en su declaración dogmática. Junto a esta afirmación de la virginidad de Santa María, que se va haciendo cada vez más frecuente y universal, va destacándose con el paso del tiempo la afirmación de la total santidad de la Virgen. Rechazada siempre la existencia, de pecado en la Virgen, se aceptó primero que pudieron existir en Ella algunas imperfecciones. Pero después de la definición dogmática de la maternidad divina en el Concilio de Efeso (431), la prerrogativa de santidad plena se va consolidando y se generaliza el título de "toda santa" –panaguía-. En el Akathistos se canta "el Señor te hizo toda santa y gloriosa" (canto 23).
A partir del siglo VI, y en conexión con el desarrollo de la afirmación de la maternidad divina y de la total santidad de Santa María, se aprecia también un evidente desarrollo de la afirmación de las prerrogativas marianas. Así sucede concretamente en temas relativos a la Dormición, a la Asunción de la Virgen, a la total ausencia de pecado (incluido el pecado original) en Ella, o a su cometido de Mediadora y Reina.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
31 de mayo de 2011
La Visitación de María a su prima Isabel..
Luego de que María oyó que el Ángel Gabriel le decía: "También Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril" (L. 1, 36) se sintió iluminada por el Espíritu Santo y comprendió que debería ir a visitar a aquella familia y ayudarles y llevarles las gracias y bendiciones del Hijo de Dios que se había encarnado en Ella. Por lo cual: "Se levantó María y se fue con prontitud, muy de prisa a la región montañosa" (Lc. 1,39). Abandonando la quietud de la contemplación a la que se dedicaba tranquilamente en su casita de Nazaret, y dejando la paz de su hogar se fue prontamente a ayudar en la casa de Isabel, porque: "La caridad es servicial, no busca sólo su propio interés, y lo soporta todo" (1Cor. 13). María "fue con prontitud" porque siempre va de prisa cuando se trata de ayudar a los que la necesitan.
Esta visita se diferencia de las visitas mundanas en que aquellas se reducen a ceremonias y cortesías y vanas demostraciones de respeto y de estimación. En cambio la visita de María llenó de bendiciones la casa de Zacarías, Isabel y Juan. "Tan pronto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su vientre e Isabel quedó llena del Espíritu Santo" (Lc. 1,40). O sea que el niño Juan recibió una inmensa alegría al sentirse bendecido por la presencia y cercanía del Redentor que venía en el vientre santísimo de María, y la madre Isabel tuvo la dicha de sentirse llena del Espíritu Santo. Dos favores muy grandes: santa alegría y Espíritu Santo.
"Y exclamó Isabel en alta voz: ‘Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. ¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo saltó de gozo el niño en mi vientre’" (Lc. 1, 45).
Por medio de la visita de María llevó Jesús a aquel hogar muchos favores y gracias: el Espíritu Santo a Isabel, la alegría a Juan, el don de Profecía, etc. Son los primeros favores que conocemos haya hecho en la tierra el Hijo de Dios encarnado. San Bernardo dice que desde entonces María quedó constituida en "Canal inmenso" por medio del cual la bondad de Dios envía hacia nosotros las cantidades más admirables de gracias, favores y bendiciones.
En la S. Biblia, los que reciben mensajes de Dios se dedican a ayudar a los demás. María recibió el mensaje más importante que Dios ha enviado a la tierra, el de la Encarnación del Redentor en el mundo, y en seguida se fue a prestar servicios humildes a su prima Isabel. No fue como reina y señora sino como sirvienta, cocinera, mandadera, niñera y cuidandera de la casa. En Ella sí que se cumplirá aquel anuncio de Jesús: "Quien se humilla, será enaltecido".
"Dichosa tú porque has creído". Esta frase de Isabel a María, fue siempre la preferida del Papa Juan Pablo II.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
Esta visita se diferencia de las visitas mundanas en que aquellas se reducen a ceremonias y cortesías y vanas demostraciones de respeto y de estimación. En cambio la visita de María llenó de bendiciones la casa de Zacarías, Isabel y Juan. "Tan pronto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su vientre e Isabel quedó llena del Espíritu Santo" (Lc. 1,40). O sea que el niño Juan recibió una inmensa alegría al sentirse bendecido por la presencia y cercanía del Redentor que venía en el vientre santísimo de María, y la madre Isabel tuvo la dicha de sentirse llena del Espíritu Santo. Dos favores muy grandes: santa alegría y Espíritu Santo.
"Y exclamó Isabel en alta voz: ‘Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. ¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo saltó de gozo el niño en mi vientre’" (Lc. 1, 45).
Por medio de la visita de María llevó Jesús a aquel hogar muchos favores y gracias: el Espíritu Santo a Isabel, la alegría a Juan, el don de Profecía, etc. Son los primeros favores que conocemos haya hecho en la tierra el Hijo de Dios encarnado. San Bernardo dice que desde entonces María quedó constituida en "Canal inmenso" por medio del cual la bondad de Dios envía hacia nosotros las cantidades más admirables de gracias, favores y bendiciones.
En la S. Biblia, los que reciben mensajes de Dios se dedican a ayudar a los demás. María recibió el mensaje más importante que Dios ha enviado a la tierra, el de la Encarnación del Redentor en el mundo, y en seguida se fue a prestar servicios humildes a su prima Isabel. No fue como reina y señora sino como sirvienta, cocinera, mandadera, niñera y cuidandera de la casa. En Ella sí que se cumplirá aquel anuncio de Jesús: "Quien se humilla, será enaltecido".
"Dichosa tú porque has creído". Esta frase de Isabel a María, fue siempre la preferida del Papa Juan Pablo II.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
19 de mayo de 2011
16 de mayo de 2011
Miles recordaron a Juan Pablo II y a la Virgen de Fátima..
La peregrinación internacional al santuario mariano se convirtió en un homenaje a Juan Pablo II. El arzobispo que presidió el acto principal afirmó que la Virgen intervino para salvarle la vida y permitirle convertirse en un “instrumento de Dios".
Decenas de miles de peregrinos conmemoraron el viernes el 94 aniversario de la aparición de la virgen en Fátima (Portugal), bajo un intenso calor y con el recuerdo de Juan Pablo II como telón de fondo.
Los creyentes comenzaron a llegar el jueves a Fátima, al norte de Lisboa, para asistir a una homilía presidida por el arzobispo de Boston (EEUU), Sean O'Malley, quien destacó la influencia de la virgen en "el curso de la historia".
El arzobispo recordó el atentado sufrido por Juan Pablo II en 1981 y se mostró convencido de que la virgen de Fátima intervino para salvarle la vida y permitirle convertirse en un "instrumento de Dios" que colaboró en el final del Telón de Acero y de "la opresión política del comunismo en el mundo".
La peregrinación internacional al santuario de Fátima de este año se convirtió en un homenaje a Juan Pablo II, quien fue beatificado el 1 de mayo en Roma.
Un vídeo sobre la vida de Karol Wojtyla se proyectó en varias pantallas gigantes al término de la misa, en medio del aplauso unánime de los asistentes al acto.
La aparición entonces de un halo alrededor del sol con los colores del arcoíris despertó la atención de los peregrinos, muchos de los cuáles se emocionaron por el suceso e incluso lo calificaron de "milagro", según los medios lusos.
Las elevadas temperaturas registradas en Fátima -cercanas a los 30 grados- fueron las principales responsables de que más de medio millar de personas tuvieran que ser atendidas por los servicios de emergencia.
El culto a Fátima tiene su origen entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, período durante el que tres niños portugueses aseguraron que habían sido testigos de varias apariciones de la virgen.
Los tres menores explicaron que ésta les hizo varias revelaciones -conocidas como los 3 secretos de Fátima- en estos encuentros, la primera sobre la muerte prematura de dos de ellos y la segunda sobre el final de la Primera Guerra Mundial, el inicio de la Segunda y el fin del comunismo.
Finalmente, el tercer secreto fue revelado en 2000 y en él se predecía el asesinato de un "obispo vestido de blanco" mientras atravesaba una gran ciudad, en lo que la Iglesia considera una profecía del atentado sufrido por Juan Pablo II en 1981, tiroteado por el terrorista turco Ali Agca.
Fuente: EFE.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
Decenas de miles de peregrinos conmemoraron el viernes el 94 aniversario de la aparición de la virgen en Fátima (Portugal), bajo un intenso calor y con el recuerdo de Juan Pablo II como telón de fondo.
Los creyentes comenzaron a llegar el jueves a Fátima, al norte de Lisboa, para asistir a una homilía presidida por el arzobispo de Boston (EEUU), Sean O'Malley, quien destacó la influencia de la virgen en "el curso de la historia".
El arzobispo recordó el atentado sufrido por Juan Pablo II en 1981 y se mostró convencido de que la virgen de Fátima intervino para salvarle la vida y permitirle convertirse en un "instrumento de Dios" que colaboró en el final del Telón de Acero y de "la opresión política del comunismo en el mundo".
La peregrinación internacional al santuario de Fátima de este año se convirtió en un homenaje a Juan Pablo II, quien fue beatificado el 1 de mayo en Roma.
Un vídeo sobre la vida de Karol Wojtyla se proyectó en varias pantallas gigantes al término de la misa, en medio del aplauso unánime de los asistentes al acto.
La aparición entonces de un halo alrededor del sol con los colores del arcoíris despertó la atención de los peregrinos, muchos de los cuáles se emocionaron por el suceso e incluso lo calificaron de "milagro", según los medios lusos.
Las elevadas temperaturas registradas en Fátima -cercanas a los 30 grados- fueron las principales responsables de que más de medio millar de personas tuvieran que ser atendidas por los servicios de emergencia.
El culto a Fátima tiene su origen entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, período durante el que tres niños portugueses aseguraron que habían sido testigos de varias apariciones de la virgen.
Los tres menores explicaron que ésta les hizo varias revelaciones -conocidas como los 3 secretos de Fátima- en estos encuentros, la primera sobre la muerte prematura de dos de ellos y la segunda sobre el final de la Primera Guerra Mundial, el inicio de la Segunda y el fin del comunismo.
Finalmente, el tercer secreto fue revelado en 2000 y en él se predecía el asesinato de un "obispo vestido de blanco" mientras atravesaba una gran ciudad, en lo que la Iglesia considera una profecía del atentado sufrido por Juan Pablo II en 1981, tiroteado por el terrorista turco Ali Agca.
Fuente: EFE.
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
13 de mayo de 2011
Juan Pablo II y la Virgen de Fatima..
El 13 de mayo de 1981, festividad de la Nuestra Señora de Fátima, a las 5:19 pm el Papa Juan Pablo II sufrió un atentado en Roma.Juan Pablo II, "El Grande", por muchos motivos, subido en el "Papamóvil", recorría la Plaza de San Pedro, saludando y bendiciendo a una multitud de 20.000 personas que le aclamaban. De pronto, sonaron los disparos del arma de fuego que impactaron en el cuerpo del Pontífice, que fue rápidamente llevado al Policlínico Gemelli, donde llegó en estado gravísimo. El homicida, el turco Alí Agca, fue detenido con el arma en sus manos.
El 14 de mayo, tras una intervención quirúrgica de 5 horas y 20 minutos en el Gemelli, su secretario y amigo Stanislaw Dziwisz velaba a la cabecera de su cama. Un día antes, le había dado al Papa la Unción de los Enfermos. Sabía que la vida de Juan Pablo II pendía de un hilo.
Cuando recobró el conocimiento, don Stanislaw le hizo el relato de los acontecimientos de la víspera, y subrayó el hecho de que la fecha coincidiera con la primera aparición de la Virgen en Fátima, Portugal, el 13 de mayo de 1917, o sea 64 años exactos antes. Inmediatamente, el Papa pidió que le trajeran al hospital toda la documentación referente a las apariciones de la Virgen de Fátima.
Desde entonces la imagen de la Virgen de Fátima tiene en su Corona la bala que fue extraída del vientre de Juan Pablo II. El 13 de junio de 1994 el Papa, reunido en Roma con los Cardenales de todo el mundo, dijo: «A mí se me ha dado comprender, de modo especial, el mensaje de la Virgen de Fátima la primera vez el 13 de mayo de 1981 en el momento del atentado a mi vida, y después de nuevo hacia final de la década de los ochenta con ocasión del hundimiento del comunismo en los países del bloque soviético. Pienso que se trata de una experiencia bastante transparente para todos».
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
23 de abril de 2011
Sabado de Gloria..
María es la primera partícipe de todo el sacrificio
Sábado Santo. Tratemos de imitar a María en su fe, en su esperanza y en su amor, que la sostienen en medio de la prueba.
María es la primera partícipe de todo el sacrificio
Contemplemos el corazón de la Santísima Virgen —dolorido en la pasión—, en las lamentaciones del profeta Jeremías. El profeta está refiriéndose a la destrucción de Jerusalén, pero en esta poesía, que es la lamentación, hay muchos textos que recogen el dolor de una madre, el dolor de María. Como dice el profeta: “Un Dios que rompe las vallas y entra en la ciudad”.
Podría ser interesante el tomar este texto desde el capítulo II de las lamentaciones de Jeremías, e ir viendo cómo se va desarrollando este dolor en el corazón de la Santísima Virgen, porque puede surgir en nuestra alma una experiencia del dolor de María, por lo que Dios ha hecho en Ella, por lo que Dios ha realizado en Ella; pero puede darnos también una experiencia muy grande de cómo María enfrenta con fe este dolor tan grande que Dios produce en su corazón.
Un dolor que a Ella le viene al ver a su hijo en todo lo que había padecido; un dolor que le viene al ver la ingratitud de los discípulos que habían abandonado a su hijo; el dolor que tuvo que tener María al considerar la inocencia de su hijo; y sobre todo, el dolor que tendría que provenirle a la Santísima Virgen de su amor tan tierno por su hijo, herido por las humillaciones de los hombres.
María, el Sábado Santo en la noche y domingo en la madrugada, es una mujer que acaba de perder a su hijo. Todas las fibras de su ser están sacudidas por lo que ha visto en los días culminantes de la pasión. Cómo impedirle a María el sufrimiento y el llanto, si había pasado por una dramática experiencia llena de dignidad y de decoro, pero con el corazón quebrantado.
María —no lo olvidemos—, es madre; y en ella está presente la fuerza de la carne y de la sangre y el efecto noble y humano de una madre por su hijo. Este dolor, junto con el hecho de que María haya vivido todo lo que había vivido en la pasión de su hijo, muestra su compromiso de participación total en el sacrificio redentor de Cristo. María ha querido participar hasta el final en los sufrimientos de Jesús; no rechazó la espada que había anunciado Simeón, y aceptó con Cristo el designio misterioso de su Padre. Ella es la primera partícipe de todo sacrificio. María queda como modelo perfecto de todos aquellos que aceptaron asociarse sin reserva a la oblación redentora.
¿Qué pasaría por la mente de nuestra Señora este sábado en la noche y domingo en la madrugada? Todos los recuerdos se agolpan en la mente de María: Nazaret, Belén, Egipto, Nazaret de nuevo, Canaán, Jerusalén. Quizá en su corazón revive la muerte de José y la soledad del Hijo con la madre después de la muerte de su esposo...; el día en que Cristo se marchó a la vida pública..., la soledad durante los tres últimos años. Una soledad que, ahora, Sábado Santo, se hace más negra y pesada. Son todas las cosas que Ella ha conservado en su corazón. Y si conservaba en el corazón a su Hijo en el templo diciéndole: “¿Acaso no debo estar en las cosas de mi Padre?”. ¡Qué habría en su corazón al contemplar a su Hijo diciendo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu, todo está consumado”!
¿Cómo estaría el corazón de María cuando ve que los pocos discípulos que quedan lo bajan de la cruz, lo envuelven en lienzos aromáticos, lo dejan en el sepulcro? Un corazón que se ve bañado e iluminado en estos momentos por la única luz que hay, que es la del Viernes Santo. Un corazón en el que el dolor y la fe se funden. Veamos todo este dolor del alma, todo este mar de fondo que tenía que haber necesariamente en Ella. Apenas hacía veinticuatro horas que había muerto su hijo. ¡Qué no sentiría la Santísima Virgen!
Junto con esta reflexión, penetremos en el gozo de María en la resurrección. Tratemos de ver a Cristo que entra en la habitación donde está la Santísima Virgen. El cariño que habría en los ojos de nuestro Señor, la alegría que habría en su alma, la ilusión de poderla decir a su madre: “Estoy vivo”. El gozo de María podría ser el simple gozo de una madre que ve de nuevo a su hijo después de una tremenda angustia; pero la relación entre Cristo y María es mucho más sólida, porque es la relación del Redentor con la primera redimida, que ve triunfador al que es el sentido de su existencia.
Cristo, que llega junto a María, llena su alma del gozo que nace de ver cumplida la esperanza. ¡Cómo estaría el corazón de María con la fe iluminada y con la presencia de Cristo en su alma! Si la encarnación, siendo un grandísimo milagro, hizo que María entonase el Magníficat: “Mi alegría qué grande es cuando ensalza mi alma al Señor. Cuánto se alegra mi alma en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava, y desde ahora me dirán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí, su nombre es Santo”. ¿Cuál sería el nuevo Magníficat de María al encontrarse con su hijo? ¿Cuál sería el canto que aparece por la alegría de ver que el Señor ha cumplido sus promesas, que sus enemigos no han podido con Él?
Y por qué no repetir con María, junto a Jesús resucitado, ese Magníficat con un nuevo sentido. Con el sentido ya no simplemente de una esperanza, sino de una promesa cumplida, de una realidad presente. Yo, que soy testigo de la escena, ¿qué debo experimentar?, ¿qué tiene que haber en mí? Debe brotar en mí, por lo tanto, sentimientos de alegría. Alegrarme con María, con una madre que se alegra porque su hijo ha vuelto. ¡Qué corazón tan duro, tan insensible sería el que no se alegrase por esto!
Tratemos de imitar a María en su fe, en su esperanza y en su amor. Fe, esperanza y amor que la sostienen en medio de la prueba; fe, esperanza y amor que la hicieron llenarse de Dios. La Santísima Virgen María debe ser para el cristiano el modelo más acabado de la nueva criatura surgida del poder redentor de Cristo y el testimonio más elocuente de la novedad de vida aportada al mundo por la resurrección de Cristo.
Tratemos de vivir en nuestra vida la verdadera devoción hacia la Santísima Virgen, Madre amantísima de la Iglesia, que consiste especialmente en la imitación de sus virtudes, sobre todo de su fe, esperanza y caridad, de su obediencia, de su humildad y de su colaboración en el plan de Cristo.
Fuente: Catholic.net
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
Sábado Santo. Tratemos de imitar a María en su fe, en su esperanza y en su amor, que la sostienen en medio de la prueba.
María es la primera partícipe de todo el sacrificio
Contemplemos el corazón de la Santísima Virgen —dolorido en la pasión—, en las lamentaciones del profeta Jeremías. El profeta está refiriéndose a la destrucción de Jerusalén, pero en esta poesía, que es la lamentación, hay muchos textos que recogen el dolor de una madre, el dolor de María. Como dice el profeta: “Un Dios que rompe las vallas y entra en la ciudad”.
Podría ser interesante el tomar este texto desde el capítulo II de las lamentaciones de Jeremías, e ir viendo cómo se va desarrollando este dolor en el corazón de la Santísima Virgen, porque puede surgir en nuestra alma una experiencia del dolor de María, por lo que Dios ha hecho en Ella, por lo que Dios ha realizado en Ella; pero puede darnos también una experiencia muy grande de cómo María enfrenta con fe este dolor tan grande que Dios produce en su corazón.
Un dolor que a Ella le viene al ver a su hijo en todo lo que había padecido; un dolor que le viene al ver la ingratitud de los discípulos que habían abandonado a su hijo; el dolor que tuvo que tener María al considerar la inocencia de su hijo; y sobre todo, el dolor que tendría que provenirle a la Santísima Virgen de su amor tan tierno por su hijo, herido por las humillaciones de los hombres.
María, el Sábado Santo en la noche y domingo en la madrugada, es una mujer que acaba de perder a su hijo. Todas las fibras de su ser están sacudidas por lo que ha visto en los días culminantes de la pasión. Cómo impedirle a María el sufrimiento y el llanto, si había pasado por una dramática experiencia llena de dignidad y de decoro, pero con el corazón quebrantado.
María —no lo olvidemos—, es madre; y en ella está presente la fuerza de la carne y de la sangre y el efecto noble y humano de una madre por su hijo. Este dolor, junto con el hecho de que María haya vivido todo lo que había vivido en la pasión de su hijo, muestra su compromiso de participación total en el sacrificio redentor de Cristo. María ha querido participar hasta el final en los sufrimientos de Jesús; no rechazó la espada que había anunciado Simeón, y aceptó con Cristo el designio misterioso de su Padre. Ella es la primera partícipe de todo sacrificio. María queda como modelo perfecto de todos aquellos que aceptaron asociarse sin reserva a la oblación redentora.
¿Qué pasaría por la mente de nuestra Señora este sábado en la noche y domingo en la madrugada? Todos los recuerdos se agolpan en la mente de María: Nazaret, Belén, Egipto, Nazaret de nuevo, Canaán, Jerusalén. Quizá en su corazón revive la muerte de José y la soledad del Hijo con la madre después de la muerte de su esposo...; el día en que Cristo se marchó a la vida pública..., la soledad durante los tres últimos años. Una soledad que, ahora, Sábado Santo, se hace más negra y pesada. Son todas las cosas que Ella ha conservado en su corazón. Y si conservaba en el corazón a su Hijo en el templo diciéndole: “¿Acaso no debo estar en las cosas de mi Padre?”. ¡Qué habría en su corazón al contemplar a su Hijo diciendo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu, todo está consumado”!
¿Cómo estaría el corazón de María cuando ve que los pocos discípulos que quedan lo bajan de la cruz, lo envuelven en lienzos aromáticos, lo dejan en el sepulcro? Un corazón que se ve bañado e iluminado en estos momentos por la única luz que hay, que es la del Viernes Santo. Un corazón en el que el dolor y la fe se funden. Veamos todo este dolor del alma, todo este mar de fondo que tenía que haber necesariamente en Ella. Apenas hacía veinticuatro horas que había muerto su hijo. ¡Qué no sentiría la Santísima Virgen!
Junto con esta reflexión, penetremos en el gozo de María en la resurrección. Tratemos de ver a Cristo que entra en la habitación donde está la Santísima Virgen. El cariño que habría en los ojos de nuestro Señor, la alegría que habría en su alma, la ilusión de poderla decir a su madre: “Estoy vivo”. El gozo de María podría ser el simple gozo de una madre que ve de nuevo a su hijo después de una tremenda angustia; pero la relación entre Cristo y María es mucho más sólida, porque es la relación del Redentor con la primera redimida, que ve triunfador al que es el sentido de su existencia.
Cristo, que llega junto a María, llena su alma del gozo que nace de ver cumplida la esperanza. ¡Cómo estaría el corazón de María con la fe iluminada y con la presencia de Cristo en su alma! Si la encarnación, siendo un grandísimo milagro, hizo que María entonase el Magníficat: “Mi alegría qué grande es cuando ensalza mi alma al Señor. Cuánto se alegra mi alma en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava, y desde ahora me dirán dichosa todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí, su nombre es Santo”. ¿Cuál sería el nuevo Magníficat de María al encontrarse con su hijo? ¿Cuál sería el canto que aparece por la alegría de ver que el Señor ha cumplido sus promesas, que sus enemigos no han podido con Él?
Y por qué no repetir con María, junto a Jesús resucitado, ese Magníficat con un nuevo sentido. Con el sentido ya no simplemente de una esperanza, sino de una promesa cumplida, de una realidad presente. Yo, que soy testigo de la escena, ¿qué debo experimentar?, ¿qué tiene que haber en mí? Debe brotar en mí, por lo tanto, sentimientos de alegría. Alegrarme con María, con una madre que se alegra porque su hijo ha vuelto. ¡Qué corazón tan duro, tan insensible sería el que no se alegrase por esto!
Tratemos de imitar a María en su fe, en su esperanza y en su amor. Fe, esperanza y amor que la sostienen en medio de la prueba; fe, esperanza y amor que la hicieron llenarse de Dios. La Santísima Virgen María debe ser para el cristiano el modelo más acabado de la nueva criatura surgida del poder redentor de Cristo y el testimonio más elocuente de la novedad de vida aportada al mundo por la resurrección de Cristo.
Tratemos de vivir en nuestra vida la verdadera devoción hacia la Santísima Virgen, Madre amantísima de la Iglesia, que consiste especialmente en la imitación de sus virtudes, sobre todo de su fe, esperanza y caridad, de su obediencia, de su humildad y de su colaboración en el plan de Cristo.
Fuente: Catholic.net
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
22 de abril de 2011
Viernes Santo..
Día en que crucificaron a Cristo en el Calvario. Cómo rezar el Via Crucis.
En este día recordamos cuando Jesús muere en la cruz para salvarnos del pecado y darnos la vida eterna. El sacerdote lee la pasión de Cristo en la liturgia de la Adoración a la cruz. Ese día no se celebra la Santa Misa.
En las iglesias, las imágenes se cubren con una tela morada al igual que el crucifijo y el sagrario está abierto en señal de que Jesús no está.
El color morado en la liturgia de la Iglesia significa luto. Se viste de negro la imagen de la Virgen en señal de luto por la muerte de su Hijo.
Podemos recordar leyendo el Evangelio de San Juan, capítulo 18, versículos 1-19, 42.
¿Cómo podemos vivir este día?
Este día manda la Iglesia guardar el ayuno y la abstinencia.
Se acostumbra rezar el Vía Crucis y meditar en las Siete Palabras de Jesús en la cruz.
Se participa en la Liturgia de Adoración a la Cruz con mucho amor, respeto y devoción.
Se trata de acompañar a Jesús en su sufrimiento.
A las tres de la tarde, recordamos la crucifixión de Jesús rezando el Credo.
¿Cómo se reza un Via Crucis?
Esta costumbre viene desde finales del siglo V, cuando los cristianos en Jerusalén, se reunían por la mañana del Viernes Santo a venerar la cruz de Jesús. Volvían a reunirse al empezar la tarde para escuchar la lectura de la Pasión.
El Via Crucis es una manera de recordar la pasión de Jesús y de revivir con Él y acompañarlo en los sufrimientos que tuvo en el camino al Calvario.
Se divide en catorce estaciones que narran, paso a paso, la Pasión de Cristo desde que es condenado a muerte hasta que es colocado en el sepulcro.
El Via Crucis se reza caminando en procesión, como simbolismo del camino que tuvo que recorrer Jesús hasta el Monte Calvario. Hasta adelante, alguno de los participantes lleva una cruz grande y es el que preside la procesión. Se hacen paradas a lo largo del camino para reflexionar en cada una de las estaciones, mediante alguna lectura específica.
Si se desea, después de escuchar con atención la estación que se medita y al final de cada una, se puede rezar un Padrenuestro, mientras se camina hasta la siguiente estación. El que lleva la cruz, se la puede pasar a otra persona.
Via Crucis para jovenes:
1.- Jesús es condenado a muerte
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Mi buen Jesús, te han condenado a muerte. ¿Estás triste? ¿ Estás asustado?
En tu lugar yo me sentiría así. Yo quiero quedarme junto a ti para que no te sientas sólo.
Ayúdame, Jesús, a tener fuerzas para quedarme junto a ti.
2.- Jesús es cargado con la cruz
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Jesús mío, te han cargado con la cruz. La veo muy grande y seguramente te pesa mucho. Yo quiero ayudarte.
Dios mío, ayúdame a portarme muy bien y así ayudar a Jesús, tu Hijo, para que la cruz le pese un poco menos este Viernes Santo.
3.- Jesús cae por primera vez
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Te has lastimado, mi buen Jesús, pero te vuelves a levantar. Sabes que debes seguir adelante. Yo quiero seguir contigo.
Dios mío, dame fuerzas para levantarme cuando me caiga y así seguir adelante, como lo hizo Jesús.
4.- Jesús encuentra a María.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
María, ves pasar a tu Hijo y te duele mucho verlo así. Te duele más que a todos nosotros. Pero tú confías en Dios y Él te hace fuerte y mantiene viva tu esperanza en la resurrección.
María, déjame estar contigo acompañándote y ayúdame a parecerme cada día más a ti.
5.- Jesús es ayudado por el Cireneo.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
El Cireneo te ayuda a cargar la cruz. Yo también quiero ayudarte cada vez que te vea cansado.
Dios mío, ayúdame a ser generoso y servicial. En mi casa, en la escuela y en todo lugar para así parecerme al Cireneo y ayudar a tu Hijo a cargar la cruz.
6.- La Verónica enjuga el rostro de Jesús.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Una mujer se ha acercado a ti, mi buen Jesús y te ha limpiado la cara. Tú la miras con mucho amor. Así quieres que tratemos a nuestros semejantes.
Dios mío, así como la Verónica se acercó con tu Hijo, yo también quiero hacerlo con mis hermanos.
7.- Jesús cae por segunda vez
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Otra vez te has caído, mi buen Jesús. Es que el camino es muy largo y difícil. Pero nuevamente tú te has levantado. Tú sabes que es necesario levantarse y seguir adelante hasta el final.
Jesús, ayúdame a levantarme igual que tú, para poder seguir adelante en mi camino hacia ti.
8.- Jesús consuela a las santas mujeres.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Hay unas mujeres en el camino del calvario y tú te has detenido a saludarlas. Es tan grande tu corazón que las consuelas, en lugar de recibirlo. Quieres darles la esperanza de la Resurrección.
Dios mío, ayúdame a tener el corazón tan grande como el de tu Hijo Jesús, para ayudar siempre a mis hermanos.
9.- Jesús cae por tercera vez.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Una vez más, mi buen Jesús, una vez más has caído. Y una vez más te has levantado. Tú sabes que es necesario llegar hasta el final para así poder salvarnos del pecado.
Gracias, mi buen Jesús, porque te levantaste y así me salvaste. Ayúdame a mí a levantarme cada vez que me caiga.
10.- Jesús es despojado de sus vestidura.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Mi buen Jesús. Te quitan la única túnica que tienes y los soldados la juegan a los dados. Vas a morir pobre, como también naciste pobre. Pero tú nos dijiste una vez que tu Reino no es de éste mundo, y son las puertas del cielo las que quieres abrir para nosotros.
Gracias, mi buen Jesús, gracias por querer salvarme.
11.- Jesús es clavado en la cruz.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Has llegado a la parte alta del monte, mi buen Jesús. Y te clavaron en la cruz como si fueras el peor de los ladrones. Pero tú sabes perdonar a quienes lo hicieron. Y también nos perdonas nuestras faltas.
Jesús mío, también perdóname a mí. Yo te quiero mucho y no me gusta verte así.
12.- Jesús muere la cruz
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Mi buen Jesús, viniste al mundo a salvarnos y ahora lo has logrado. Con tu muerte en la cruz, con tu obediencia a tu Padre nos has abierto las puertas del cielo.
Gracias, mi buen Jesús, gracias. Ahora ayúdame para que yo me gane el Cielo.
13.- Jesús es bajado de la cruz.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
María, tu Madre, te detiene entre sus brazos. Está muy triste, pero sigue confiando en Dios. Ella sabe que este no es el final.
María, tú te convertiste en mi Madre desde la cruz. Jesús nos ha querido hacer ese regalo.Ayúdame a estar muy cerca de ti y de tu hijo toda mi vida.
14.- Jesús es colocado en el sepulcro.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.Ahora todo ha terminado. La gente vuelve a su casa. Pero a nosotros nos queda la esperanza de la resurrección.
Sabemos que tú vivirás siempre. En el Cielo, en el Sagrario y también en nuestro corazón.
Ayúdame, mi buen Jesús, ayúdame a resucitar contigo cada día, y a vivir con la alegría de la resurrección.
El Sermón de las Siete Palabras:
Esta devoción consiste en reflexionar en las últimas siete frases que pronunció Jesús en la cruz, antes de su muerte.
Primera Palabra: "Padre: Perdónalos porque no saben lo que hacen". (Lc 23, 24)
Jesús nos dejó una gran enseñanza con estas palabras, ya que a pesar de ser Dios, no se ocupó de probar su inocencia, ya que la verdad siempre prevalece. Nosotros debemos ocuparnos del juicio ante Dios y no del de los hombres. Jesús no pidió el perdón para Él porque no tenía pecado, lo pidió para quienes lo acusaron. Nosotros no somos nadie para juzgar. Dios nos ha perdonado grandes pecados, por lo que nosotros debemos perdonar a los demás. El perdonar ayuda a quitar el odio. El amor debe ganar al odio. La verdadera prueba del cristiano no consiste en cuánto ama a sus amigos, sino a sus enemigos. Perdonar a los enemigos es grandeza de alma, perdonar es prueba de amor.
Segunda Palabra: "Yo te aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso". (Lc 23,43)
Estas palabras nos enseñan la actitud que debemos tomar ante el dolor y el sufrimiento. La manera como reaccionemos ante el dolor depende de nuestra filosofía de vida. Dice un poeta que dos prisioneros miraron a través de los barrotes de su celda y uno vio lodo y otro vio estrellas. Estas son las actitudes que se encuentran manifestadas en los dos ladrones crucificados al lado de Jesús: uno no le dio sentido a su dolor y el otro sí lo hizo. Necesitamos espiritualizar el sufrimiento para ser mejores personas. Jesús en la cruz es una prueba de amor. El ladrón de la derecha, al ver a Jesús en la cruz comprende el valor del sufrimiento. El sufrimiento puede hacer un bien a otros y a nuestra alma. Nos acerca a Dios si le damos sentido.
Tercera Palabra: "Mujer, ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu Madre". (Jn 19, 26-27)
La Virgen es proclamada Madre de todos los hombres.
El amor busca aligerar al que sufre y tomar sus dolores. Una madre cuando ama quiere tomar el dolor de las heridas de sus hijos. Jesús y María nos aman con un amor sin límites. María es Madre de cada uno de nosotros. En Juan estamos representados cada uno de nosotros. María es el refugio de los pecadores. Ella entiende que somos pecadores.
Cuarta Palabra: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mc 15, 34)
Es una oración, un salmo. Es el hijo que habla con el Padre.
Estas palabras nos hacen pensar en el pecado de los hombres. El pecado es la muerte del alma. La bondad es el constante rechazo al pecado. El pecado es el abandono de Dios por parte del hombre. El hombre rechazó a Dios y Jesús experimentó esto.
Quinta Palabra: "¡Tengo sed!" (Jn 19, 28)
La sed es un signo de vida. Tiene sed de dar vida y por eso muere.
Él tenía sed por las almas de los hombres. El Pastor estaba sólo, sin sus ovejas. Durante toda su vida Jesús había buscado almas. Los dolores del cuerpo no eran nada en comparación del dolor del alma. Que el hombre despreciara su amor le dolía profundamente en su corazón. Todo hombre necesita ser feliz y no se puede ser feliz sin Dios. La sed de todo hombre es la sed del amor.
Sexta Palabra: "Todo está consumado". (Jn 19, 30)
Todo tiene sentido: Jesús por amor nos da su vida. Jesús cumplió con la voluntad de su Padre. Su misión terminaría con su muerte. El plan estaba realizado. Nuestro plan no está aún terminado, porque todavía no hemos salvado nuestras almas. Todo lo que hagamos debe estar dirigido a este fin. El sufrimiento, los tropiezos de la vida nos recuerdan que la felicidad completa solo la podremos alcanzar en el cielo. Aprendemos a morir muriendo a nosotros mismos, a nuestro orgullo, nuestra envidia, nuestra pereza, miles de veces cada día.
Séptima Palabra: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". (Lc 23, 46)
Jesús muere con serenidad, con paz, su oración es de confianza en Dios. Se abandona en las manos de su Padre.
Estas palabras nos hacen pensar que debemos de cuidar nuestra alma, no sólo nuestro cuerpo. Jesús entregó su cuerpo, pero no su alma. Devolvió su espíritu a su Padre no con grito de rebelión sino con un grito triunfante. Nadie nos puede quitar nuestro espíritu. Es importante recordar cual es nuestro destino en al vida para no equivocarnos de camino a seguir. Jesús nunca perdió de vista su meta a seguir. Sacrificó todo para alcanzarla. Lo más importante en la vida es la salvación de nuestras almas.
La Virgen de la Soledad.
Bajo el título de la Virgen de la Soledad, se venera a María en muchos lugares y se celebra el viernes santo.
El Viernes Santo se acompaña a María en la experiencia de recibir en brazos a su Hijo muerto con un sentido de condolencia. Se dice que se le va a dar el pésame a la Virgen, cuya imagen se viste de negro ese día, como señal de luto.
Acompañamos a María en su dolor profundo, el dolor de una madre que pierde a su Hijo amado. Ha presenciado la muerte más atroz e injusta que se haya realizado jamás, pero al mismo tiempo le alienta una gran esperanza sostenida por la fe. María vio a su hijo abandonado por los apóstoles temerosos, flagelado por los soldados romanos, coronado con espinas, escupido, abofeteado, caminando descalzo debajo de un madero astilloso y muy pesado hacia el monte Calvario, donde finalmente presenció la agonía de su muerte en una cruz, clavado de pies y manos.
María saca su fortaleza de la oración y de la confianza en que la Voluntad de Dios es lo mejor para nosotros, aunque nosotros no lo comprendamos.
Es Ella quien con su compañía, su fortaleza y su fe nos da fuerza en los momentos del dolor, en los sufrimientos diarios y pidámosle la gracia de sufrir unidos a Jesucristo, en nuestro corazón, para así unir los sacrificios de nuestra vida a los de ella y comprendamos que en el dolor, somos más parecidos a Cristo y capaces de amarlo con mayor intensidad.
La imagen de la Virgen dolorosa nos enseña a tener fortaleza ante los sufrimientos de la vida. Encontremos en Ella una compañía y una fuerza para dar sentido a los propios sufrimientos.
Fuente: Catholic.net
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
En este día recordamos cuando Jesús muere en la cruz para salvarnos del pecado y darnos la vida eterna. El sacerdote lee la pasión de Cristo en la liturgia de la Adoración a la cruz. Ese día no se celebra la Santa Misa.
En las iglesias, las imágenes se cubren con una tela morada al igual que el crucifijo y el sagrario está abierto en señal de que Jesús no está.
El color morado en la liturgia de la Iglesia significa luto. Se viste de negro la imagen de la Virgen en señal de luto por la muerte de su Hijo.
Podemos recordar leyendo el Evangelio de San Juan, capítulo 18, versículos 1-19, 42.
¿Cómo podemos vivir este día?
Este día manda la Iglesia guardar el ayuno y la abstinencia.
Se acostumbra rezar el Vía Crucis y meditar en las Siete Palabras de Jesús en la cruz.
Se participa en la Liturgia de Adoración a la Cruz con mucho amor, respeto y devoción.
Se trata de acompañar a Jesús en su sufrimiento.
A las tres de la tarde, recordamos la crucifixión de Jesús rezando el Credo.
¿Cómo se reza un Via Crucis?
Esta costumbre viene desde finales del siglo V, cuando los cristianos en Jerusalén, se reunían por la mañana del Viernes Santo a venerar la cruz de Jesús. Volvían a reunirse al empezar la tarde para escuchar la lectura de la Pasión.
El Via Crucis es una manera de recordar la pasión de Jesús y de revivir con Él y acompañarlo en los sufrimientos que tuvo en el camino al Calvario.
Se divide en catorce estaciones que narran, paso a paso, la Pasión de Cristo desde que es condenado a muerte hasta que es colocado en el sepulcro.
El Via Crucis se reza caminando en procesión, como simbolismo del camino que tuvo que recorrer Jesús hasta el Monte Calvario. Hasta adelante, alguno de los participantes lleva una cruz grande y es el que preside la procesión. Se hacen paradas a lo largo del camino para reflexionar en cada una de las estaciones, mediante alguna lectura específica.
Si se desea, después de escuchar con atención la estación que se medita y al final de cada una, se puede rezar un Padrenuestro, mientras se camina hasta la siguiente estación. El que lleva la cruz, se la puede pasar a otra persona.
Via Crucis para jovenes:
1.- Jesús es condenado a muerte
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Mi buen Jesús, te han condenado a muerte. ¿Estás triste? ¿ Estás asustado?
En tu lugar yo me sentiría así. Yo quiero quedarme junto a ti para que no te sientas sólo.
Ayúdame, Jesús, a tener fuerzas para quedarme junto a ti.
2.- Jesús es cargado con la cruz
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Jesús mío, te han cargado con la cruz. La veo muy grande y seguramente te pesa mucho. Yo quiero ayudarte.
Dios mío, ayúdame a portarme muy bien y así ayudar a Jesús, tu Hijo, para que la cruz le pese un poco menos este Viernes Santo.
3.- Jesús cae por primera vez
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Te has lastimado, mi buen Jesús, pero te vuelves a levantar. Sabes que debes seguir adelante. Yo quiero seguir contigo.
Dios mío, dame fuerzas para levantarme cuando me caiga y así seguir adelante, como lo hizo Jesús.
4.- Jesús encuentra a María.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
María, ves pasar a tu Hijo y te duele mucho verlo así. Te duele más que a todos nosotros. Pero tú confías en Dios y Él te hace fuerte y mantiene viva tu esperanza en la resurrección.
María, déjame estar contigo acompañándote y ayúdame a parecerme cada día más a ti.
5.- Jesús es ayudado por el Cireneo.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
El Cireneo te ayuda a cargar la cruz. Yo también quiero ayudarte cada vez que te vea cansado.
Dios mío, ayúdame a ser generoso y servicial. En mi casa, en la escuela y en todo lugar para así parecerme al Cireneo y ayudar a tu Hijo a cargar la cruz.
6.- La Verónica enjuga el rostro de Jesús.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Una mujer se ha acercado a ti, mi buen Jesús y te ha limpiado la cara. Tú la miras con mucho amor. Así quieres que tratemos a nuestros semejantes.
Dios mío, así como la Verónica se acercó con tu Hijo, yo también quiero hacerlo con mis hermanos.
7.- Jesús cae por segunda vez
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Otra vez te has caído, mi buen Jesús. Es que el camino es muy largo y difícil. Pero nuevamente tú te has levantado. Tú sabes que es necesario levantarse y seguir adelante hasta el final.
Jesús, ayúdame a levantarme igual que tú, para poder seguir adelante en mi camino hacia ti.
8.- Jesús consuela a las santas mujeres.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Hay unas mujeres en el camino del calvario y tú te has detenido a saludarlas. Es tan grande tu corazón que las consuelas, en lugar de recibirlo. Quieres darles la esperanza de la Resurrección.
Dios mío, ayúdame a tener el corazón tan grande como el de tu Hijo Jesús, para ayudar siempre a mis hermanos.
9.- Jesús cae por tercera vez.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Una vez más, mi buen Jesús, una vez más has caído. Y una vez más te has levantado. Tú sabes que es necesario llegar hasta el final para así poder salvarnos del pecado.
Gracias, mi buen Jesús, porque te levantaste y así me salvaste. Ayúdame a mí a levantarme cada vez que me caiga.
10.- Jesús es despojado de sus vestidura.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Mi buen Jesús. Te quitan la única túnica que tienes y los soldados la juegan a los dados. Vas a morir pobre, como también naciste pobre. Pero tú nos dijiste una vez que tu Reino no es de éste mundo, y son las puertas del cielo las que quieres abrir para nosotros.
Gracias, mi buen Jesús, gracias por querer salvarme.
11.- Jesús es clavado en la cruz.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Has llegado a la parte alta del monte, mi buen Jesús. Y te clavaron en la cruz como si fueras el peor de los ladrones. Pero tú sabes perdonar a quienes lo hicieron. Y también nos perdonas nuestras faltas.
Jesús mío, también perdóname a mí. Yo te quiero mucho y no me gusta verte así.
12.- Jesús muere la cruz
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Mi buen Jesús, viniste al mundo a salvarnos y ahora lo has logrado. Con tu muerte en la cruz, con tu obediencia a tu Padre nos has abierto las puertas del cielo.
Gracias, mi buen Jesús, gracias. Ahora ayúdame para que yo me gane el Cielo.
13.- Jesús es bajado de la cruz.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
María, tu Madre, te detiene entre sus brazos. Está muy triste, pero sigue confiando en Dios. Ella sabe que este no es el final.
María, tú te convertiste en mi Madre desde la cruz. Jesús nos ha querido hacer ese regalo.Ayúdame a estar muy cerca de ti y de tu hijo toda mi vida.
14.- Jesús es colocado en el sepulcro.
Te alabamos Oh Cristo y te bendecimos. Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.Ahora todo ha terminado. La gente vuelve a su casa. Pero a nosotros nos queda la esperanza de la resurrección.
Sabemos que tú vivirás siempre. En el Cielo, en el Sagrario y también en nuestro corazón.
Ayúdame, mi buen Jesús, ayúdame a resucitar contigo cada día, y a vivir con la alegría de la resurrección.
El Sermón de las Siete Palabras:
Esta devoción consiste en reflexionar en las últimas siete frases que pronunció Jesús en la cruz, antes de su muerte.
Primera Palabra: "Padre: Perdónalos porque no saben lo que hacen". (Lc 23, 24)
Jesús nos dejó una gran enseñanza con estas palabras, ya que a pesar de ser Dios, no se ocupó de probar su inocencia, ya que la verdad siempre prevalece. Nosotros debemos ocuparnos del juicio ante Dios y no del de los hombres. Jesús no pidió el perdón para Él porque no tenía pecado, lo pidió para quienes lo acusaron. Nosotros no somos nadie para juzgar. Dios nos ha perdonado grandes pecados, por lo que nosotros debemos perdonar a los demás. El perdonar ayuda a quitar el odio. El amor debe ganar al odio. La verdadera prueba del cristiano no consiste en cuánto ama a sus amigos, sino a sus enemigos. Perdonar a los enemigos es grandeza de alma, perdonar es prueba de amor.
Segunda Palabra: "Yo te aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso". (Lc 23,43)
Estas palabras nos enseñan la actitud que debemos tomar ante el dolor y el sufrimiento. La manera como reaccionemos ante el dolor depende de nuestra filosofía de vida. Dice un poeta que dos prisioneros miraron a través de los barrotes de su celda y uno vio lodo y otro vio estrellas. Estas son las actitudes que se encuentran manifestadas en los dos ladrones crucificados al lado de Jesús: uno no le dio sentido a su dolor y el otro sí lo hizo. Necesitamos espiritualizar el sufrimiento para ser mejores personas. Jesús en la cruz es una prueba de amor. El ladrón de la derecha, al ver a Jesús en la cruz comprende el valor del sufrimiento. El sufrimiento puede hacer un bien a otros y a nuestra alma. Nos acerca a Dios si le damos sentido.
Tercera Palabra: "Mujer, ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu Madre". (Jn 19, 26-27)
La Virgen es proclamada Madre de todos los hombres.
El amor busca aligerar al que sufre y tomar sus dolores. Una madre cuando ama quiere tomar el dolor de las heridas de sus hijos. Jesús y María nos aman con un amor sin límites. María es Madre de cada uno de nosotros. En Juan estamos representados cada uno de nosotros. María es el refugio de los pecadores. Ella entiende que somos pecadores.
Cuarta Palabra: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mc 15, 34)
Es una oración, un salmo. Es el hijo que habla con el Padre.
Estas palabras nos hacen pensar en el pecado de los hombres. El pecado es la muerte del alma. La bondad es el constante rechazo al pecado. El pecado es el abandono de Dios por parte del hombre. El hombre rechazó a Dios y Jesús experimentó esto.
Quinta Palabra: "¡Tengo sed!" (Jn 19, 28)
La sed es un signo de vida. Tiene sed de dar vida y por eso muere.
Él tenía sed por las almas de los hombres. El Pastor estaba sólo, sin sus ovejas. Durante toda su vida Jesús había buscado almas. Los dolores del cuerpo no eran nada en comparación del dolor del alma. Que el hombre despreciara su amor le dolía profundamente en su corazón. Todo hombre necesita ser feliz y no se puede ser feliz sin Dios. La sed de todo hombre es la sed del amor.
Sexta Palabra: "Todo está consumado". (Jn 19, 30)
Todo tiene sentido: Jesús por amor nos da su vida. Jesús cumplió con la voluntad de su Padre. Su misión terminaría con su muerte. El plan estaba realizado. Nuestro plan no está aún terminado, porque todavía no hemos salvado nuestras almas. Todo lo que hagamos debe estar dirigido a este fin. El sufrimiento, los tropiezos de la vida nos recuerdan que la felicidad completa solo la podremos alcanzar en el cielo. Aprendemos a morir muriendo a nosotros mismos, a nuestro orgullo, nuestra envidia, nuestra pereza, miles de veces cada día.
Séptima Palabra: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". (Lc 23, 46)
Jesús muere con serenidad, con paz, su oración es de confianza en Dios. Se abandona en las manos de su Padre.
Estas palabras nos hacen pensar que debemos de cuidar nuestra alma, no sólo nuestro cuerpo. Jesús entregó su cuerpo, pero no su alma. Devolvió su espíritu a su Padre no con grito de rebelión sino con un grito triunfante. Nadie nos puede quitar nuestro espíritu. Es importante recordar cual es nuestro destino en al vida para no equivocarnos de camino a seguir. Jesús nunca perdió de vista su meta a seguir. Sacrificó todo para alcanzarla. Lo más importante en la vida es la salvación de nuestras almas.
La Virgen de la Soledad.
Bajo el título de la Virgen de la Soledad, se venera a María en muchos lugares y se celebra el viernes santo.
El Viernes Santo se acompaña a María en la experiencia de recibir en brazos a su Hijo muerto con un sentido de condolencia. Se dice que se le va a dar el pésame a la Virgen, cuya imagen se viste de negro ese día, como señal de luto.
Acompañamos a María en su dolor profundo, el dolor de una madre que pierde a su Hijo amado. Ha presenciado la muerte más atroz e injusta que se haya realizado jamás, pero al mismo tiempo le alienta una gran esperanza sostenida por la fe. María vio a su hijo abandonado por los apóstoles temerosos, flagelado por los soldados romanos, coronado con espinas, escupido, abofeteado, caminando descalzo debajo de un madero astilloso y muy pesado hacia el monte Calvario, donde finalmente presenció la agonía de su muerte en una cruz, clavado de pies y manos.
María saca su fortaleza de la oración y de la confianza en que la Voluntad de Dios es lo mejor para nosotros, aunque nosotros no lo comprendamos.
Es Ella quien con su compañía, su fortaleza y su fe nos da fuerza en los momentos del dolor, en los sufrimientos diarios y pidámosle la gracia de sufrir unidos a Jesucristo, en nuestro corazón, para así unir los sacrificios de nuestra vida a los de ella y comprendamos que en el dolor, somos más parecidos a Cristo y capaces de amarlo con mayor intensidad.
La imagen de la Virgen dolorosa nos enseña a tener fortaleza ante los sufrimientos de la vida. Encontremos en Ella una compañía y una fuerza para dar sentido a los propios sufrimientos.
Fuente: Catholic.net
Ave María y Adelante...!
De Colores...!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





