6 de enero de 2010

Ser Estrella para los demás...

Hoy la Iglesia celebra la Epifanía para recordar la Manifestación del Señor a todos los hombres con el relato de los Magos de Oriente que nos narra el Evangelio (Mt 2, 1-12).
Aquellos hombres que buscaban ansiosamente simbolizan la sed que tienen los pueblos que todavía no conocen a Jesús.
La Epifanía, en este sentido, además de ser un recuerdo, es sobre todo un misterio actual, que viene a sacudir la conciencia de los cristianos dormidos.
Para la Iglesia la Epifanía constituye un reto misional: o trabaja generosa e inteligentemente para manifestar a Cristo al mundo, o traiciona su misión.
La tarea esencial e ineludible de la Iglesia es trabajar para llevar a Cristo a todos aquellos que no lo conocen. La llegada de los magos, que no pertenecen al pueblo elegido, nos revela la vocación universal de la fe. Todos los pueblos son llamados a reconocer al Señor para vivir conforme a su mensaje y alcanzar la salvación.
La descripción que hace el Evangelio de la llegada de los magos a Jerusalén y luego a Belén, la reacción de Herodes y la actuación de los doctores de la ley, encierra una carga impresionante de enseñanza.

Ave María y Adelante...!
De Colores...!

4 de enero de 2010

Santo Rosario... Corona de Rosas...

"El Rosario de la Santísima Virgen, es un modo piadosísimo de Oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el Ángel le dió a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada 10 Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor"

S.S. San Pío V ("Bula" de 1569)

Conocimos el Rosario en el año 1214 de una forma milagrosa: cuando Nuestra Señora se apareciera a Santo Domingo y se lo entregara como un arma poderosa para la conversión de los pecadores.
Desde entonces su devoción se propagó rapidamente alrededor del mundo con increíbles y milagrosos resultados.

Entre las varias formas y modos de honrar a la Madre de Dios, optando por las que son mejores en si mismas y mas agradables a Ella, el Santo Rosario ocupa un lugar preminente.

Beneficios del Rosario


Nos eleva gradualmente al perfecto conocimiento de Jesucristo.
Purifica nuestras almas del pecado.
Nos permite vencer a todos nuestros enemigos.
Nos facilita la práctica de las virtudes.
Nos abrasa en Amor de Jesucristo.
Nos enriquece con Gracias y meritos.
Nos proporciona con qué pagar todas nuestras deudas con Dios y con los hombres, y finalmente, nos consigue de Dios toda clase de Gracias.