6 de septiembre de 2010

Palabra de Vida de Septiembre...

Cada uno, según el don que ha recibido,
ofrezcalo a los otros como buenos administradores de la gracia de Dios
1 Pedro, 4-10.

1 Y ya que Cristo sufrió en su carne, compenétrense también ustedes de esta convicción: el que ha sufrido en la carne ha roto con el pecado. Porque el que sufre en la carne está libre del pecado, 2 para vivir el resto de su vida mortal, no según los deseos humanos, sino según la voluntad de Dios.
3 Ya han vivido bastante tiempo conforme al criterio de los paganos, entregándose a toda clase de desenfrenos, a los malos deseos, a las borracheras, a los excesos en la comida, a las orgías y al culto ilícito de los ídolos.
4 Ahora los paganos se extrañan de que ustedes no se precipiten con ellos hacia ese desborde de libertinaje, y se deshacen en injurias contra ustedes. 5 De esto, tendrán que rendir cuenta a aquel que juzgará a los vivos y a los muertos. 6 Porque la Buena Noticia ha sido anunciada a los muertos, para que ellos, después de haber sido juzgados en la carne conforme a su condición humana, vivan por el Espíritu con la vida de Dios.
7 Ya se acerca el fin de todas las cosas: por eso, tengan la moderación y la sobriedad necesarias para poder orar. 8 Sobre todo, ámense profundamente los unos a los otros, porque el amor cubre todos los pecados. 9 Practiquen la hospitalidad, sin quejarse. 10 Cada uno, según el don que recibido, ofrezcalo a los otros como buenos administradores de la gracia de Dios. 11 El que ha recibido el don de la Palabra, que la enseñe como Palabra de Dios. El que ejerce un ministerio, que lo haga como quien recibe de Dios ese poder, para que Dios sea glorificado en todas las cosas, por Jesucristo. ¡A él sea la gloria y el poder, por los siglos de los siglos! Amén.
12 Queridos míos, no se extrañen de la violencia que se ha desatado contra ustedes para ponerlos a prueba, como si les sucediera algo extraordinario. 13 Alégrense en la medida en que puedan compartir los sufrimientos de Cristo. Así, cuando se manifieste su gloria, ustedes también desbordarán de gozo y de alegría.
14 Felices si son ultrajados por el nombre de Cristo, porque el Espíritu de gloria, el Espíritu de Dios, reposa sobre ustedes. 15 Que nadie tenga que sufrir como asesino, ladrón, malhechor o delator. 16 Pero si sufre por ser cristiano, que no se avergüence y glorifique a Dios por llevar ese nombre. 17 Porque ha llegado el tiempo en que comenzará el juicio, empezando por la casa de Dios. Ahora bien, si el juicio comienza por nosotros, ¿cuál será la suerte de los que se niegan a creer en la Buena Noticia de Dios? 18 Si el justo apenas se salva, ¿qué pasará con el impío y el pecador?
19 Por lo tanto, aquellos que sufren conforme a la voluntad de Dios, practiquen el bien, poniéndose en las manos de su Creador, que es fiel.

Ave María y Adelante...!
De Colores...!

2 de septiembre de 2010

Un Día del Niño distinto...

Buenas!!! Soy Flor y quiero compartir con ustedes mi experiencia en la Carcel de Gorina, a donde fuimos a festejar el día del niño.
Para empezar les cuento que soy de la Pquia. Sdo. Corazón, soy militante en A.C.A., y estoy delegando un grupo de jóvenes (Juveniles mayores). Cada uno de los grupos tiene su apostolado, es decir, un lugar donde dan su vida por cambiar algo en el mundo.
Esta vez, el grupo de premayores, preparo (con un esfuerzo admirable y ensayando durante casi 4 meses) una obra de teatro para llevar al penal. Y allá fuimos…
La verdad que fue una experiencia muy fuerte. Estaban, además de los internos, sus familias, compartiendo el día con ellos. La obra se hizo en un comedor grande, donde estaban todos pasando la tarde… Y afuera una imagen muy dura… Habían puesto un castillo inflable y los chicos jugaban ahí, rodeados de alambres que cierran la cárcel y lleno de policías, obviamente armados, vigilando que nada pasara. Terrible imagen, terrible que lo normal para esos chicos para ver a sus papas sea ir a ese lugar. Terrible crecer con esas imágenes como cotidianas.
Por otro lado estaban estos premayores yendo a dar su tarde para compartir con estas familias un poco de Dios, entregándose otra vez por este llamado a vivir a Cristo. Los veía actuar y se me cruzaban mil cosas por la cabeza, veía a los chicos como se reían con estos payasos que estaban arriba del escenario y el corazón se me llenaba de felicidad… Porque estos premayores mostraban como a pesar de todo lo malo que pasa en el mundo, si uno quiere y se entrega a Dios puede cambiar algo en este mundo del que todos nos quejamos.
Hablando con Walter, uno de los internos, me contaba como construyeron una capilla dentro del penal y como él, dentro de los errores cometidos, de que su familia no lo venia a ver, dentro de su encierro, su “perdida de todo” (como el me dijo), encontraba a Dios en ese lugar, y me contaba con una Fe increíble que Dios es el lo que lo sostiene, lo que lo mantiene en pie y lo que lo hace sentir vivo. La verdad me hizo pensar y dar gracias a Dios por poder estar ahí, valorar mi vida, mi libertad. Sin evaluar que hizo cada una de las personas que estaban ahí, sin pensar en porque llegaron o porque siguen ahí, rezo porque Dios los ilumine, que los siga bendiciendo con esa Fé tan fuerte y que sea El quien los transforme.
Y sobre todo rezo para que todos podamos vivir estas experiencias, porque realmente es lo que da sentido a mi vida, poder estar en el medio del que nos necesita y llevarles este Dios que tan feliz nos hace. Le pido a Dios que todos seamos testimonio de su amor, que podamos escuchar donde nos necesita para poder trabajar en su nombre.
Doy gracias a Dios por ponerme en ese lugar y a premayores por dejarme compartir esto con ellos.

"Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos,
lo hicieron conmigo"
Mt 25, 31-46

De colores!!!
Flor
J XXXIX.