6 de mayo de 2009

El Patrono de la XXXVIII de Varones...

San Juan Bautista nació 6 meses antes que Jesús; sus padres eran Zacarías e Isabel, prima de María. Fue Juan, el Precursor de Cristo, que vino a preparar Su Caminos; por esto la Iglesia celebra su nacimiento, distinguiéndolo en esto de los demás Santos.
El nacimiento de Juan es un prodigio, porque no fue obstáculo para él la ancianidad y esterilidad de Isabel. De la infancia de San Juan nada sabemos; y cuando tenía más o menos treinta años, se fue a la ribera del Jordán conducido por el Espíritu Santo, para predicar un bautismo de penitencia.
Habiendo llegado al Jordán, se puso a predicar... Y la gente le preguntaba: "¿Qué es lo que debemos hacer?". Y contestaba: "El que tenga 2 túnicas que reparta con quien no tenga ninguna; y el que tenga alimentos que haga lo mismo"… "Yo os bautizo con agua para moveros a la penitencia; pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, y no soy digno de desatar la correa de sus sandalias. El ha de bautizaros en el Espíritu Santo…"
Los judíos empezaron a sospechar si el era el Cristo que tenía que venir y enviaron a unos sacerdotes a preguntarle "¿Tu quién eres?" El dijo claramente: "Yo no soy el Cristo" Insistieron: "¿Pues cómo bautizas?" Respondió Juan: "Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está Uno a quien vosotros no conocéis. El es el que ha de venir después de mí…"

Por este tiempo vino Jesús de Galilea al Jordán en busca de Juan para ser bautizado. Juan se resistía diciendo: "¡Yo debo ser bautizado por Ti y Tú vienes a mí! A lo cual respondió Jesús, diciendo: "Déjame hacer esto ahora, así es como conviene que nosotros cumplamos toda justicia". Entonces Juan condescendió con El.
Habiendo sido bautizado Jesús, al momento de salir del agua, se abrieron los cielos y se vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y permaneció sobre El. Y en aquel momento se oyó una voz del cielo que decía: "Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo puesta todas mi confianza".
Al día siguiente vio Juan a Jesús que venía a su encuentro, y al verlo dijo a los que estaban con él: "He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquél de quien yo os dije: Detrás de mí vendrá un varón, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo".

Herodías era la mujer de Filipo, hermano de Herodes. Herodías se divorció de su esposo y se casó con Herodes, y entonces Juan le recriminó diciendo: "No te es lícito tener por mujer a la que es de tu hermano". Entonces Herodes, instigado por la mujer, mandó gente hasta el Jordán para traerlo preso, queriendo matarle, pero no se atrevió sabiendo que era hombre justo y santo.
Herodías le odiaba a muerte y deseaba quitarlo de en medio, pues temía que a Herodes le remordiera la conciencia y la despidiera siguiendo el consejo de Juan.
Estando Juan en la cárcel y viendo que algunos de sus discípulos tenían dudas respecto a Jesús, los mandó a El para que El mismo los fortaleciera en la fe. Llegando donde El estaba, le preguntaron: "Juan el Bautista nos ha enviado a Ti a preguntarte si eres Tú el que tenía que venir, o esperamos a otro".
En aquel momento curó Jesús a muchos enfermos. Y les dijo: "Id y contad a Juan las cosas que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio…" Y mas tarde agregó "...de Juan es de quien está escrito: Mira que yo te envío mi mensajero delante de Ti para que te prepare el camino. Por tanto os digo: Entre los nacidos de mujer, nadie ha sido mayor que Juan el Bautista…"

Se ignora cuánto tiempo pasó en la cárcel. Llegó el cumpleaños de Herodes y al final de la celebración la hija de Herodías bailó en presencia de todos, de forma que agradó mucho a los invitados y principalmente al propio Herodes. Entusiasmado el rey prometió darle cuanto pidiera, hasta la mitad de su reino. Instigada por su madre, Salomé pidió la cabeza de Juan. Herodes, por no faltar a su palabra ante todos, ordenó fuese traída la cabeza de Juan, la cual en una bandeja fue presentada, a Herodías por su hija. Sus discípulos recogieron el cuerpo del Bautista y le dieron sepultura...

Juan Bautista... Pídele a Jesús que nos envíe muchos profetas y santos como tú.

Ave María y Adelante...!
De Colores...!